Fernández- CAP 2. Los imaginarios sociales y la
producción de sentido
LOS IMAGINARIOS SOCIALES. La noción de imaginario social es utilizada
en diferentes
contextos. La teorización de este campo fue iniciada por CASTORIADIS. Esta
noción alude al
conjunto de significaciones por las cuales un colectivo se instituye como tal, al
mismo tiempo que
construye los modos de sus relaciones sociales-materiales, instituye también
sus universos de
sentidos. Lo imaginario es siempre simbólico y refiere a la capacidad de
inventar significaciones.
Tendrá dos vertientes:
1. Histórica social (los imaginarios sociales instituyentes): distingue entre el
efectivo
(instituido) y el radical (instituyente). Al primero pertenecen aquellos conjuntos
de
significaciones que consolidan lo establecido, operan como organizadores de
sentido de los
actos humanos. Es lo que mantiene unida a una sociedad. El radical es su
potencialidad
instituyente, de transformación. Sitúa la dimensión de la producción de
significaciones
colectivas como una temática inseparable del problema del poder.
2. Psíquica. (la imaginación radical): la psique se establece cierta sinonimia
entre la noción de
ideología y la de representaciones sociales. De éstas se dice que serán una “expresión
nueva y más apropiada para la ideología”.
La trama de significaciones orienta y dirige la vida de los individuos. Estas
significaciones son
imaginarias porque están dadas por creación, es decir, no corresponden a
elementos estrictamente
reales, y son sociales porque sólo existen siendo objeto de participación de un
ente colectivo.
Las significaciones imaginarias operan en lo implícito y establecen el modo
de ser de las cosas, los
valores, los individuos. Son aquello por medio de lo cual y a partir de lo cual los
individuos son
producidos como individuos sociales, y en tal sentido pueden representar,
accionar y pensar de
manera compatible y coherente aún en el conflicto.
¿Qué inventa una sociedad cuando se instituye como tal? Según CASTORIADIS,
inventa
significaciones. Estas producciones de sentido, de sentido organizador, son
condición de
representabilidad. También afirmará que aquello que mantiene unida a una
sociedad e su
institución.
Lo instituido y su auto alteración: las significaciones imaginarias
centrales.
, CASTORIADIS distingue dos tipos de significaciones imaginarias sociales:
pueden ser centrales,
(creadoras de ideas organizadoras), y segundas o derivadas. La emergencia de
una significación
central reorganiza, resuelve una multitud de significaciones sociales ya
disponibles. Acarrea
efectos sobre la totalidad de las significaciones sociales del sistema y no
pueden darse sin las
transformaciones de las actividades y de los valores. Por ejemplo, la
significación de Dios es
central. Las significaciones centrales son las que dan existencia en una
sociedad determinada a la
coparticipación de objetos, actos, individuos. Instituyen un modo de ser de las
cosas, condicionan y
orientan el hacer y el representar sociales.
La institución de una sociedad es institución de significaciones
imaginarias sociales, y la sociedad
es intrínsecamente historia-temporalidad. Una sociedad es siempre auto
alteración perpetua. Los
universos de significaciones sociales no son homogéneos, operan también en
latencia, constituyen
individuos sociales, cuya socialización tiende a uniformizar las manifestaciones
de su imaginario
radical, pero no puede destruirlas. Además, a partir de los aportes de
FOUCAULT sabemos que lo
imaginario social es inseparable del tema del poder.
En un imaginario grupal las figuras y formas que ese número de personas
inventa da cuenta de sus
razones de ser como colectivo; aquí adquieren toda su potencia las improntas
de los atravesamientos
institucionales y socio-históricos. En la producción de significaciones de un
pequeño grupo se
hallan presentes líneas de significación propias de ese grupo, atravesadas por
estas dimensiones.
Generalmente operan en latencia. Un grupo se instituye como tal cuando ha
inventado sus
significaciones imaginarias.
En este ámbito cobra interés la dimensión ilusional de los colectivos humanos.
El término ilusión
ha sostenido dos líneas de significación: ficción o engaño de los sentidos, y
sueño, esperanza.
Ambas lineas se despliegan en tensión.
Los sentidos encarnados: un real más real que lo real. CASTORIADIS
afirma que lo socialhistórico
ha sido desconocido por el “pensamiento heredado” denomina de tal forma la tradición
platónico-aristotélica. Sin embargo no se propuso crear una teoría alternativa,
sino que se abocó a
una elucidación.
El uso de la expresión “social-histórico” implica considerar la unidad de la doble
multiplicidad de
producción de sentido
LOS IMAGINARIOS SOCIALES. La noción de imaginario social es utilizada
en diferentes
contextos. La teorización de este campo fue iniciada por CASTORIADIS. Esta
noción alude al
conjunto de significaciones por las cuales un colectivo se instituye como tal, al
mismo tiempo que
construye los modos de sus relaciones sociales-materiales, instituye también
sus universos de
sentidos. Lo imaginario es siempre simbólico y refiere a la capacidad de
inventar significaciones.
Tendrá dos vertientes:
1. Histórica social (los imaginarios sociales instituyentes): distingue entre el
efectivo
(instituido) y el radical (instituyente). Al primero pertenecen aquellos conjuntos
de
significaciones que consolidan lo establecido, operan como organizadores de
sentido de los
actos humanos. Es lo que mantiene unida a una sociedad. El radical es su
potencialidad
instituyente, de transformación. Sitúa la dimensión de la producción de
significaciones
colectivas como una temática inseparable del problema del poder.
2. Psíquica. (la imaginación radical): la psique se establece cierta sinonimia
entre la noción de
ideología y la de representaciones sociales. De éstas se dice que serán una “expresión
nueva y más apropiada para la ideología”.
La trama de significaciones orienta y dirige la vida de los individuos. Estas
significaciones son
imaginarias porque están dadas por creación, es decir, no corresponden a
elementos estrictamente
reales, y son sociales porque sólo existen siendo objeto de participación de un
ente colectivo.
Las significaciones imaginarias operan en lo implícito y establecen el modo
de ser de las cosas, los
valores, los individuos. Son aquello por medio de lo cual y a partir de lo cual los
individuos son
producidos como individuos sociales, y en tal sentido pueden representar,
accionar y pensar de
manera compatible y coherente aún en el conflicto.
¿Qué inventa una sociedad cuando se instituye como tal? Según CASTORIADIS,
inventa
significaciones. Estas producciones de sentido, de sentido organizador, son
condición de
representabilidad. También afirmará que aquello que mantiene unida a una
sociedad e su
institución.
Lo instituido y su auto alteración: las significaciones imaginarias
centrales.
, CASTORIADIS distingue dos tipos de significaciones imaginarias sociales:
pueden ser centrales,
(creadoras de ideas organizadoras), y segundas o derivadas. La emergencia de
una significación
central reorganiza, resuelve una multitud de significaciones sociales ya
disponibles. Acarrea
efectos sobre la totalidad de las significaciones sociales del sistema y no
pueden darse sin las
transformaciones de las actividades y de los valores. Por ejemplo, la
significación de Dios es
central. Las significaciones centrales son las que dan existencia en una
sociedad determinada a la
coparticipación de objetos, actos, individuos. Instituyen un modo de ser de las
cosas, condicionan y
orientan el hacer y el representar sociales.
La institución de una sociedad es institución de significaciones
imaginarias sociales, y la sociedad
es intrínsecamente historia-temporalidad. Una sociedad es siempre auto
alteración perpetua. Los
universos de significaciones sociales no son homogéneos, operan también en
latencia, constituyen
individuos sociales, cuya socialización tiende a uniformizar las manifestaciones
de su imaginario
radical, pero no puede destruirlas. Además, a partir de los aportes de
FOUCAULT sabemos que lo
imaginario social es inseparable del tema del poder.
En un imaginario grupal las figuras y formas que ese número de personas
inventa da cuenta de sus
razones de ser como colectivo; aquí adquieren toda su potencia las improntas
de los atravesamientos
institucionales y socio-históricos. En la producción de significaciones de un
pequeño grupo se
hallan presentes líneas de significación propias de ese grupo, atravesadas por
estas dimensiones.
Generalmente operan en latencia. Un grupo se instituye como tal cuando ha
inventado sus
significaciones imaginarias.
En este ámbito cobra interés la dimensión ilusional de los colectivos humanos.
El término ilusión
ha sostenido dos líneas de significación: ficción o engaño de los sentidos, y
sueño, esperanza.
Ambas lineas se despliegan en tensión.
Los sentidos encarnados: un real más real que lo real. CASTORIADIS
afirma que lo socialhistórico
ha sido desconocido por el “pensamiento heredado” denomina de tal forma la tradición
platónico-aristotélica. Sin embargo no se propuso crear una teoría alternativa,
sino que se abocó a
una elucidación.
El uso de la expresión “social-histórico” implica considerar la unidad de la doble
multiplicidad de