Introducción
En este trabajo intentaremos presentar algunas particularidades de la
civilización casita, que gobernó Babilonia durante un período prolongado. Uno
de los problemas con los que nos hemos encontrado al momento de recuperar
información es la escasa bibliografía sobre el tema. De la lectura del material
se llega a la conclusión de que los restos y fuentes de la presencia de la
dinastía casita al frente de Babilonia, son escasos, y el pueblo queda así casi
en el olvido.
El recorrido que planteamos nos lleva a presentar el posible origen del
pueblo casita, las dificultades para entender completamente cómo se volvieron
una elite gobernante en Babilonia, el respeto y el orden que impusieron en ella
y entre sus vecinos. Además, incorporamos un cuadro de estas dinastías, y
algunos datos sobre la vida social, comercial, religiosa y artística de los casitas.
Origen
Los casitas o Kashshû fueron un pueblo que habitó la Mesopotamia
Asiática, y su origen estaría en el suroeste de Irán, se cree que se habrían
asentado en los montes Zagros, al NE de Babilonia, zona tribal y “patria
original” de los casitas.
Según Kuhrt (2000), hay testimonios de su presencia en el norte de Babilonia
en una fecha anterior -1770 a.C.-, en forma de pequeños grupos que
acampaban fuera de las ciudades, o formando contingentes de mercenarios en
el ejército babilónico, o trabajando como peones agrícolas. Pero como no han
dejado documentos escritos en su propia lengua, excepto por algunas
palabras1, los estudiosos cuentan con pocos datos sobre este pueblo.
No parece que los casitas hayan invadido en masa la Mesopotamia; muchas
tribus se hicieron sedentarias y la palabra casas pasó a nombrar los territorios
que pertenecían a grupos con un antepasado común.
1
Hay algunas palabras casitas dispersas en textos acadios y dos vocabularios con nombres de dioses, de
los cuales haremos cuenta más adelante.
, La aparición de los casitas hay que entenderla en un contexto de las
dificultades por las que atravesaban los reyes de Babilonia después de la
muerte de Hammurabi. A su muerte sus sucesores verían cómo iba
disminuyendo la zona bajo su mando, cómo eran sometidos a presiones
externas, aunque la realidad política era que Babilonia seguía siendo, a pesar
de las dificultades, un estado importante.
Kuhrt (2000) da una serie de argumentos que dejan clara cierta fragilidad del
poderío de Babilonia. Algunos de ellos los enumeramos a continuación:
Poco después de la muerte de Hammurabi aparece mencionada una
dinastía rival del “País del mar” que controlaba la franja costera del sur
de Irak, entorpeciendo los lazos comerciales con el norte del país y con
el Golfo y el valle del Indo. Esto tuvo repercusiones económicas.
Habría cesado el comercio con el Valle del Indo debido a la decadencia
de la cultura de Harappa, aunque los historiadores no están seguros en
cuanto a la fecha.
Otro argumento son los ataques de Mursili I. El golpe de los hititas fue
devastador. Es posible que a raíz de la invasión hitita la imagen del culto
a Marduk fuera robada y trasladada a Hana, a orillas del Éufrates. Los
hititas no se quedaron en Babilonia, se retiraron, pero dejaron al país en
un caos político.
Este es el momento en que entra en la historia de Mesopotamia el pueblo
casita, quienes acabaron convirtiéndose en la potencia dominante en la zona y
estableciendo una nueva dinastía.
Si su aparición probablemente se da en el 1800 en tribus llamadas “casas” (en
acadio bîtâtum), un siglo más tarde a esa aparición, un casita llamado
Kashtiliash se convertirá en rey de Hana. “Este es el momento en que
comienza la historia de la dinastía casita que según la lista real babilonia A,
contó con 36 reyes que reinaron durante 576 años”( Roux, 1987: 270).
En el siglo XVIII a.c atacaron Babilonia- en el noveno año del reinado de
Samsu-Iluna (1749-1712)-, el hijo de Hammurabi. Samsu –Iluna los repelió y
, así también lo hizo Abi-Eshuh, pero finalmente los casitas ganaron el control
de Babilonia alrededor de 1570 a.C.
Las circunstancias de su ascenso al poder son desconocidas debido a la
falta de documentación perteneciente a la llamada Edad Oscura. Ninguna
inscripción o documento, en lengua casita y que cuente lo que pasó, ha sido
conservado. Esta ausencia no puede ser solo accidental, sino que sugiere
una severa regresión literaria en círculos oficiales.
Babilonia bajo el reino casita fue llamada Karanduniash, y volvió a emerger
como potencia militar y política en la Mesopotamia.
Sobre las dinastías, contamos con esta lista que se encontró en mal estado y
tiene un blanco entre los reyes sexto y veinticinco, además la cronología y el
orden de sucesión de los reyes son inciertos hasta llegar al comienzo del siglo
XIV a.C. Si el nombrado como rey Kashtiliash que aparece en la lista como
tercer rey es el mismo que se convirtió en rey de Hana, se puede deducir que
el fundador de la dinastía, Gandash, habría vivido en el 1730.
Debido a esta falta de fuentes tampoco podemos saber con seguridad cuándo
los casitas se apoderaron de Babilonia. Se cree que el primer rey casita en
Babilonia fue Agum II (o Agum Kakrime), noveno sucesor de Gandash.
¿Cómo accedemos a la historia casita? El problema de las
fuentes
Los historiadores cuentan con unas 200 inscripciones reales- muy
breves- de 66 Kudurru, y de unas doce mil tablillas con cartas y textos
económicos, provenientes en su mayoría de Nippur y que corresponden a un
período que va del 1370 al 1230 a.C. Es decir, el material documental con el
que se cuenta es muy poco para explicar cuatro siglos. Algunos datos
arqueológicos se pudieron extraer de Tell el Amarna- Egipto- donde se habla
de la relación entre reyes casitas y los faraones. Además, hay dos crónicas del
En este trabajo intentaremos presentar algunas particularidades de la
civilización casita, que gobernó Babilonia durante un período prolongado. Uno
de los problemas con los que nos hemos encontrado al momento de recuperar
información es la escasa bibliografía sobre el tema. De la lectura del material
se llega a la conclusión de que los restos y fuentes de la presencia de la
dinastía casita al frente de Babilonia, son escasos, y el pueblo queda así casi
en el olvido.
El recorrido que planteamos nos lleva a presentar el posible origen del
pueblo casita, las dificultades para entender completamente cómo se volvieron
una elite gobernante en Babilonia, el respeto y el orden que impusieron en ella
y entre sus vecinos. Además, incorporamos un cuadro de estas dinastías, y
algunos datos sobre la vida social, comercial, religiosa y artística de los casitas.
Origen
Los casitas o Kashshû fueron un pueblo que habitó la Mesopotamia
Asiática, y su origen estaría en el suroeste de Irán, se cree que se habrían
asentado en los montes Zagros, al NE de Babilonia, zona tribal y “patria
original” de los casitas.
Según Kuhrt (2000), hay testimonios de su presencia en el norte de Babilonia
en una fecha anterior -1770 a.C.-, en forma de pequeños grupos que
acampaban fuera de las ciudades, o formando contingentes de mercenarios en
el ejército babilónico, o trabajando como peones agrícolas. Pero como no han
dejado documentos escritos en su propia lengua, excepto por algunas
palabras1, los estudiosos cuentan con pocos datos sobre este pueblo.
No parece que los casitas hayan invadido en masa la Mesopotamia; muchas
tribus se hicieron sedentarias y la palabra casas pasó a nombrar los territorios
que pertenecían a grupos con un antepasado común.
1
Hay algunas palabras casitas dispersas en textos acadios y dos vocabularios con nombres de dioses, de
los cuales haremos cuenta más adelante.
, La aparición de los casitas hay que entenderla en un contexto de las
dificultades por las que atravesaban los reyes de Babilonia después de la
muerte de Hammurabi. A su muerte sus sucesores verían cómo iba
disminuyendo la zona bajo su mando, cómo eran sometidos a presiones
externas, aunque la realidad política era que Babilonia seguía siendo, a pesar
de las dificultades, un estado importante.
Kuhrt (2000) da una serie de argumentos que dejan clara cierta fragilidad del
poderío de Babilonia. Algunos de ellos los enumeramos a continuación:
Poco después de la muerte de Hammurabi aparece mencionada una
dinastía rival del “País del mar” que controlaba la franja costera del sur
de Irak, entorpeciendo los lazos comerciales con el norte del país y con
el Golfo y el valle del Indo. Esto tuvo repercusiones económicas.
Habría cesado el comercio con el Valle del Indo debido a la decadencia
de la cultura de Harappa, aunque los historiadores no están seguros en
cuanto a la fecha.
Otro argumento son los ataques de Mursili I. El golpe de los hititas fue
devastador. Es posible que a raíz de la invasión hitita la imagen del culto
a Marduk fuera robada y trasladada a Hana, a orillas del Éufrates. Los
hititas no se quedaron en Babilonia, se retiraron, pero dejaron al país en
un caos político.
Este es el momento en que entra en la historia de Mesopotamia el pueblo
casita, quienes acabaron convirtiéndose en la potencia dominante en la zona y
estableciendo una nueva dinastía.
Si su aparición probablemente se da en el 1800 en tribus llamadas “casas” (en
acadio bîtâtum), un siglo más tarde a esa aparición, un casita llamado
Kashtiliash se convertirá en rey de Hana. “Este es el momento en que
comienza la historia de la dinastía casita que según la lista real babilonia A,
contó con 36 reyes que reinaron durante 576 años”( Roux, 1987: 270).
En el siglo XVIII a.c atacaron Babilonia- en el noveno año del reinado de
Samsu-Iluna (1749-1712)-, el hijo de Hammurabi. Samsu –Iluna los repelió y
, así también lo hizo Abi-Eshuh, pero finalmente los casitas ganaron el control
de Babilonia alrededor de 1570 a.C.
Las circunstancias de su ascenso al poder son desconocidas debido a la
falta de documentación perteneciente a la llamada Edad Oscura. Ninguna
inscripción o documento, en lengua casita y que cuente lo que pasó, ha sido
conservado. Esta ausencia no puede ser solo accidental, sino que sugiere
una severa regresión literaria en círculos oficiales.
Babilonia bajo el reino casita fue llamada Karanduniash, y volvió a emerger
como potencia militar y política en la Mesopotamia.
Sobre las dinastías, contamos con esta lista que se encontró en mal estado y
tiene un blanco entre los reyes sexto y veinticinco, además la cronología y el
orden de sucesión de los reyes son inciertos hasta llegar al comienzo del siglo
XIV a.C. Si el nombrado como rey Kashtiliash que aparece en la lista como
tercer rey es el mismo que se convirtió en rey de Hana, se puede deducir que
el fundador de la dinastía, Gandash, habría vivido en el 1730.
Debido a esta falta de fuentes tampoco podemos saber con seguridad cuándo
los casitas se apoderaron de Babilonia. Se cree que el primer rey casita en
Babilonia fue Agum II (o Agum Kakrime), noveno sucesor de Gandash.
¿Cómo accedemos a la historia casita? El problema de las
fuentes
Los historiadores cuentan con unas 200 inscripciones reales- muy
breves- de 66 Kudurru, y de unas doce mil tablillas con cartas y textos
económicos, provenientes en su mayoría de Nippur y que corresponden a un
período que va del 1370 al 1230 a.C. Es decir, el material documental con el
que se cuenta es muy poco para explicar cuatro siglos. Algunos datos
arqueológicos se pudieron extraer de Tell el Amarna- Egipto- donde se habla
de la relación entre reyes casitas y los faraones. Además, hay dos crónicas del