COMENTARIO DE TEXTO 16: PAZ, PIEDAD Y PERDÓN (Manuel Azaña)
Clasificación
Este texto es parte de un discurso pronunciado por Manuel Azaña en
Barcelona el 18 de julio de 1938, dos años después del estallido de la guerra
civil española. Es una fuente primaria de naturaleza circunstancial y
contenido político, pero también social y moral, al exponer la idea de la
reconciliación nacional. Aunque estaba dirigido a los miembros del gobierno,
diputados y diplomáticos que se encontraban en el Saló de Cent del
Ayuntamiento de Barcelona, fue adaptado y publicado después por la prensa,
por lo que es un texto público y de difusión nacional. Manuel Azaña fue
ministro, jefe de Gobierno y desde mayo de 1936 presidente de la II República.
Murió en el exilio en Montauban (Francia) el 3 de noviembre de 1940. Este
documento histórico, nos permite conocer las ideas de Azaña sobre la
reconciliación y la reconstrucción política del país tras la guerra. También
refleja la división del bando republicano entre los partidarios de un armisticio
para poner fin a la guerra, como Azaña, y quienes defendían la “resistencia a
ultranza”, liderados por el jefe de Gobierno Juan Negrín.
Contexto histórico
El contexto histórico del discurso es la guerra civil española. Tras el fracaso
parcial del golpe de Estado en julio de 1936, el país se dividió en dos facciones.
Desde entonces, el bando sublevado había ganado territorios a los defensores
de la causa republicana. En la primavera de 1937 las tropas franquistas
ocuparon la Cornisa Cantábrica y, en abril de 1938, alcanzaron el Mediterráneo
por Vinaroz, dejando a Cataluña aislada del resto de la zona republicana.
En el lado republicano, Juan Negrín remodeló su gobierno en abril de 1938,
eliminando la influencia anarquista y otorgando mayor protagonismo a los
comunistas. A pesar de la evolución negativa de la guerra para la República,
Negrín defendía la resistencia a toda costa, bajo el lema “resistir es vencer”,
confiando en que las potencias democráticas, amenazadas por Italia y
Alemania, intervendrían en favor de la República ante una posible guerra
europea que parecía inminente. Simultáneamente, presentó su programa de
los Trece Puntos, que buscaba ganar apoyo internacional y alcanzar una paz
negociada con Franco, pero sin éxito. En contraposición, Azaña representaba
al llamado partido de la paz, la corriente a favor de poner fin a una guerra que
ya se veía perdida.
El 27 de julio de 1938, las fuerzas republicanas iniciaron una gran
contraofensiva. Para ello cruzaron el río Ebro en diversos puntos, lo que dio
inicio a la batalla del Ebro, la más cruenta de la guerra civil y de la que el
ejército republicano salió muy mermado. En septiembre de 1938, Gran Bretaña,
Francia, Alemania e Italia se reunieron en la Conferencia de Múnich y
aceptaron la anexión alemana de los Sudetes. La política de apaciguamiento
con Hitler alejaba la posibilidad de una intervención de los países democráticos
a favor de la República.
Clasificación
Este texto es parte de un discurso pronunciado por Manuel Azaña en
Barcelona el 18 de julio de 1938, dos años después del estallido de la guerra
civil española. Es una fuente primaria de naturaleza circunstancial y
contenido político, pero también social y moral, al exponer la idea de la
reconciliación nacional. Aunque estaba dirigido a los miembros del gobierno,
diputados y diplomáticos que se encontraban en el Saló de Cent del
Ayuntamiento de Barcelona, fue adaptado y publicado después por la prensa,
por lo que es un texto público y de difusión nacional. Manuel Azaña fue
ministro, jefe de Gobierno y desde mayo de 1936 presidente de la II República.
Murió en el exilio en Montauban (Francia) el 3 de noviembre de 1940. Este
documento histórico, nos permite conocer las ideas de Azaña sobre la
reconciliación y la reconstrucción política del país tras la guerra. También
refleja la división del bando republicano entre los partidarios de un armisticio
para poner fin a la guerra, como Azaña, y quienes defendían la “resistencia a
ultranza”, liderados por el jefe de Gobierno Juan Negrín.
Contexto histórico
El contexto histórico del discurso es la guerra civil española. Tras el fracaso
parcial del golpe de Estado en julio de 1936, el país se dividió en dos facciones.
Desde entonces, el bando sublevado había ganado territorios a los defensores
de la causa republicana. En la primavera de 1937 las tropas franquistas
ocuparon la Cornisa Cantábrica y, en abril de 1938, alcanzaron el Mediterráneo
por Vinaroz, dejando a Cataluña aislada del resto de la zona republicana.
En el lado republicano, Juan Negrín remodeló su gobierno en abril de 1938,
eliminando la influencia anarquista y otorgando mayor protagonismo a los
comunistas. A pesar de la evolución negativa de la guerra para la República,
Negrín defendía la resistencia a toda costa, bajo el lema “resistir es vencer”,
confiando en que las potencias democráticas, amenazadas por Italia y
Alemania, intervendrían en favor de la República ante una posible guerra
europea que parecía inminente. Simultáneamente, presentó su programa de
los Trece Puntos, que buscaba ganar apoyo internacional y alcanzar una paz
negociada con Franco, pero sin éxito. En contraposición, Azaña representaba
al llamado partido de la paz, la corriente a favor de poner fin a una guerra que
ya se veía perdida.
El 27 de julio de 1938, las fuerzas republicanas iniciaron una gran
contraofensiva. Para ello cruzaron el río Ebro en diversos puntos, lo que dio
inicio a la batalla del Ebro, la más cruenta de la guerra civil y de la que el
ejército republicano salió muy mermado. En septiembre de 1938, Gran Bretaña,
Francia, Alemania e Italia se reunieron en la Conferencia de Múnich y
aceptaron la anexión alemana de los Sudetes. La política de apaciguamiento
con Hitler alejaba la posibilidad de una intervención de los países democráticos
a favor de la República.