TEMA 15 – TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA
La transición democrática fue un periodo que comenzó tras la muerte del dictador
Franco en 1975, y es considerada extraordinaria por la rapidez con la que se
restableció la democracia y se fortalecieron las relaciones internacionales en
España. Volvió la monarquía borbónica con Juan Carlos I, a quien Franco nombró
sucesor antes de su muerte. Los primeros años tras su muerte son muy intensos.
La transición no fue fácil, ya que la dictadura no fue derrocada con golpe de Estado,
sino que fue un proceso desde la legalidad franquista. Durante toda la transición
hubo mucha improvisación y azar, con muchos factores de por medio. Por ejemplo,
en 1975 había muchos jóvenes que no habían vivido la guerra, y querían cambio. La
política se dividió en los aperturistas, que quieren una transición democrática, y los
inmovilistas, que quieren mantener el régimen franquista.
En el contexto internacional de la época vemos la crisis del petróleo por un conflicto
árabe-israelí, que afectó a la industria mundial. También destaca la caída de las
dictaduras de Portugal y Grecia en 1974. En el contexto nacional, ETA asesinó a
Carrero Blanco (20 diciembre 1973), presidente del gobierno nombrado por Franco.
Carlos Arias Navarro le sustituyó y presentó un programa de transición monárquica
tras la muerte del dictador. Mientras tanto, D. Juan Carlos asumió la jefatura del
Estado en julio de 1974 ante la enfermedad de Franco.
La oposición sindical, viendo la debilidad del régimen, aumentó. El PCE creó la
Junta Democrática de España en París en julio de 1974, junto a liberales,
socialistas… Por otro lado, el PSOE comienza una labor de reconstrucción en el
Congreso de Suresnes, y crea en octubre de 1975 la Plataforma de Convergencia
Democrática. Los inmovilistas realizaron un acto franquista contra la amnistía a
miembros de ETA ese mismo mes.
En Marruecos, el rey Hassan II conquista el Sáhara Occidental mediante la Marcha
Verde (18 noviembre 1975), en la que cientos de miles de marroquíes ocupan la
colonia pacíficamente. España estaba en un momento tan delicado que decidió
evitar conflictos y regalar la colonia a Marruecos y Mauritania.
Franco murió el 20 de noviembre y Juan Carlos I realizó el juramento para ser rey el
día 22. Las primeras medidas del rey reflejaban sus intenciones para el país: un
indulto parcial a los presos políticos que pertenecían al sindicato Comisiones
Obreras, el nombramiento de Fernández Miranda como presidente de las Cortes, y
la confirmación de Arias Navarro como presidente del Gobierno.
El gobierno de Arias Navarro tiene escasos aires reformistas, ya que este quiso
mantener parte del régimen. Entre sus reformas vemos la libertad de prensa y la
legalización de los partidos políticos, excepto nacionalismos y el PCE. Las Cortes
se establecieron como Bicamerales. No se otorgó amnistía a los presos, ni
autonomías regionales, ni libertad sindical… el país no se quedó satisfecho y se
movilizó, con muchas huelgas y manifestaciones en 1976. Esto sumado a los
La transición democrática fue un periodo que comenzó tras la muerte del dictador
Franco en 1975, y es considerada extraordinaria por la rapidez con la que se
restableció la democracia y se fortalecieron las relaciones internacionales en
España. Volvió la monarquía borbónica con Juan Carlos I, a quien Franco nombró
sucesor antes de su muerte. Los primeros años tras su muerte son muy intensos.
La transición no fue fácil, ya que la dictadura no fue derrocada con golpe de Estado,
sino que fue un proceso desde la legalidad franquista. Durante toda la transición
hubo mucha improvisación y azar, con muchos factores de por medio. Por ejemplo,
en 1975 había muchos jóvenes que no habían vivido la guerra, y querían cambio. La
política se dividió en los aperturistas, que quieren una transición democrática, y los
inmovilistas, que quieren mantener el régimen franquista.
En el contexto internacional de la época vemos la crisis del petróleo por un conflicto
árabe-israelí, que afectó a la industria mundial. También destaca la caída de las
dictaduras de Portugal y Grecia en 1974. En el contexto nacional, ETA asesinó a
Carrero Blanco (20 diciembre 1973), presidente del gobierno nombrado por Franco.
Carlos Arias Navarro le sustituyó y presentó un programa de transición monárquica
tras la muerte del dictador. Mientras tanto, D. Juan Carlos asumió la jefatura del
Estado en julio de 1974 ante la enfermedad de Franco.
La oposición sindical, viendo la debilidad del régimen, aumentó. El PCE creó la
Junta Democrática de España en París en julio de 1974, junto a liberales,
socialistas… Por otro lado, el PSOE comienza una labor de reconstrucción en el
Congreso de Suresnes, y crea en octubre de 1975 la Plataforma de Convergencia
Democrática. Los inmovilistas realizaron un acto franquista contra la amnistía a
miembros de ETA ese mismo mes.
En Marruecos, el rey Hassan II conquista el Sáhara Occidental mediante la Marcha
Verde (18 noviembre 1975), en la que cientos de miles de marroquíes ocupan la
colonia pacíficamente. España estaba en un momento tan delicado que decidió
evitar conflictos y regalar la colonia a Marruecos y Mauritania.
Franco murió el 20 de noviembre y Juan Carlos I realizó el juramento para ser rey el
día 22. Las primeras medidas del rey reflejaban sus intenciones para el país: un
indulto parcial a los presos políticos que pertenecían al sindicato Comisiones
Obreras, el nombramiento de Fernández Miranda como presidente de las Cortes, y
la confirmación de Arias Navarro como presidente del Gobierno.
El gobierno de Arias Navarro tiene escasos aires reformistas, ya que este quiso
mantener parte del régimen. Entre sus reformas vemos la libertad de prensa y la
legalización de los partidos políticos, excepto nacionalismos y el PCE. Las Cortes
se establecieron como Bicamerales. No se otorgó amnistía a los presos, ni
autonomías regionales, ni libertad sindical… el país no se quedó satisfecho y se
movilizó, con muchas huelgas y manifestaciones en 1976. Esto sumado a los