TEMA 4.4
EL PROCESO DE INDEPENDENCIA DE LAS COLONIAS
AMERICANAS. EL LEGADO ESPAÑOL EN AMÉRICA
Las colonias españolas en América comienzan a independizarse a partir de la guerra de
la Independencia hasta llegar al reinado de Fernando VII, de modo que en 1825 se
conservan solo Cuba, Puerto Rico y Filipinas.
Los principales protagonistas del independentismo son los criollos, que rechazan el
monopolio comercial de la metrópoli y la centralización política impuesta por los
Borbones, que les impide ocupar puestos relevantes en las colonias. Además, el contexto
internacional influye en los criollos que ven la debilidad de España en guerra contra
Francia y reciben influencia de la Ilustración y ven un ejemplo en la independencia que
consigue EE. UU. en 1783.
La independencia de las colonias tiene dos fases:
1808-1814: en las colonias se formarán Juntas que aprovechando la situación de España
niegan obediencia a sus autoridades y promulgan las primeras declaraciones de
independencia. Solo Paraguay logra independizarse en esta primera etapa.
1814-1824: el restablecimiento del absolutismo en España provoca sublevaciones en las
colonias americanas, sofocadas en parte por 10.000 hombres enviados por Fernando VII.
Argentina se independiza en 1816, de la mano de José San Martín. Un año más tarde le
sigue Chile y luego Simón Bolívar independiza Colombia, Venezuela y Ecuador. Iturbide
encabeza la independencia de México (1822) y Centroamérica, para posteriormente ser
Sucre quien lidera la emancipación de Perú y Bolivia.
Las consecuencias de la independencia de estas colonias son económicas, pues España
se ve privada del mercado y de los recursos americanos durante la Revolución Industrial
en Europa; políticas, pues España se convierte en una potencia secundaria en el plano
internacional. Las consecuencias para América son la división en 15 repúblicas
independientes donde predominan las figuras militares sobre las civiles, dándose
guerras por conflictos territoriales; los criollos siguen marginando a la población
indígena, lo que causa conflictos sociales; Iberoamérica entra en la órbita comercial de
Gran Bretaña y EE. UU.
El legado español en América es rico y variado, tras cuatro siglos de presencia en el
continente. Esto implica elementos políticos, económicos, sociales y culturales que le
dan una unidad a Iberoamérica.
En cuanto a la política, a pesar de que la mayoría de nuevos estados son republicanos
muchas de sus instituciones se basan en modelos colonizadores. Las fronteras entre
países surgen sobre la base de fronteras interiores dentro de los virreinatos.
EL PROCESO DE INDEPENDENCIA DE LAS COLONIAS
AMERICANAS. EL LEGADO ESPAÑOL EN AMÉRICA
Las colonias españolas en América comienzan a independizarse a partir de la guerra de
la Independencia hasta llegar al reinado de Fernando VII, de modo que en 1825 se
conservan solo Cuba, Puerto Rico y Filipinas.
Los principales protagonistas del independentismo son los criollos, que rechazan el
monopolio comercial de la metrópoli y la centralización política impuesta por los
Borbones, que les impide ocupar puestos relevantes en las colonias. Además, el contexto
internacional influye en los criollos que ven la debilidad de España en guerra contra
Francia y reciben influencia de la Ilustración y ven un ejemplo en la independencia que
consigue EE. UU. en 1783.
La independencia de las colonias tiene dos fases:
1808-1814: en las colonias se formarán Juntas que aprovechando la situación de España
niegan obediencia a sus autoridades y promulgan las primeras declaraciones de
independencia. Solo Paraguay logra independizarse en esta primera etapa.
1814-1824: el restablecimiento del absolutismo en España provoca sublevaciones en las
colonias americanas, sofocadas en parte por 10.000 hombres enviados por Fernando VII.
Argentina se independiza en 1816, de la mano de José San Martín. Un año más tarde le
sigue Chile y luego Simón Bolívar independiza Colombia, Venezuela y Ecuador. Iturbide
encabeza la independencia de México (1822) y Centroamérica, para posteriormente ser
Sucre quien lidera la emancipación de Perú y Bolivia.
Las consecuencias de la independencia de estas colonias son económicas, pues España
se ve privada del mercado y de los recursos americanos durante la Revolución Industrial
en Europa; políticas, pues España se convierte en una potencia secundaria en el plano
internacional. Las consecuencias para América son la división en 15 repúblicas
independientes donde predominan las figuras militares sobre las civiles, dándose
guerras por conflictos territoriales; los criollos siguen marginando a la población
indígena, lo que causa conflictos sociales; Iberoamérica entra en la órbita comercial de
Gran Bretaña y EE. UU.
El legado español en América es rico y variado, tras cuatro siglos de presencia en el
continente. Esto implica elementos políticos, económicos, sociales y culturales que le
dan una unidad a Iberoamérica.
En cuanto a la política, a pesar de que la mayoría de nuevos estados son republicanos
muchas de sus instituciones se basan en modelos colonizadores. Las fronteras entre
países surgen sobre la base de fronteras interiores dentro de los virreinatos.