Enunciador, enunciatario y construcción de
una identidad autoral
Enunciador y enunciatario
En los apartados anteriores se describieron los rasgos de algunos de los géneros
discursivos más usuales, los elementos paratextuales y los registros. Estos conceptos
se complementan ahora con las nociones de enunciador y enunciatario, propias de
todo discurso, y que establecen perspectivas o puntos de vista en el interior del texto.
Estas figuras discursivas (presentes tanto en los textos escritos como orales) pueden
manifestarse en forma explícita como implícita (Benveniste, 1999). Veamos algunas
de sus características.
A menudo suelen confundirse los términos de enunciador con el de emisor. Si bien en
la vida diaria pueden ser utilizados como sinónimos, en realidad no lo son. Pensemos
por ejemplo en un caso en que una persona escribe una nota a un amigo, una carta
de solicitud de empleo y da una exposición oral para una materia. Si bien es la misma
persona quien los ha elaborado (el mismo emisor), se presentará a sí misma de
manera distinta, puesto que las situaciones comunicativas son diferentes. Por ello,
podemos definir al enunciador como al sujeto configurado en el texto (oral o escrito),
que se diferencia de la persona que lo ha hecho.
Además, coexiste junto a la figura del enunciador, la del enunciatario, elaborada en el
interior del texto y que no coincide con el concepto de receptor. El concepto de
enunciatario no se refiere a quien lee determinado texto, sino al lector a quien está
dirigido. Puede tratarse de un público amplio o de especialistas, identificados con
cierta posición ideológica o con otra, etc.
Construcción de una identidad autoral
Para lograr una mayor eficacia en la comunicación, el enunciador académico
(estudiante principiante o avanzado, especialista) crea una imagen de autoridad y
credibilidad frente a sus lectores (estudiantes, profesionales, investigadores,
comunidad científica) destacando su manejo tanto del lenguaje como de la disciplina
en la que se inserta. De esta manera construirá un texto sólido, creíble, que dará
cuenta no solo del conocimiento científico sino de su poder de comunicación. Así, el
sujeto enunciador vincula teorías e investigaciones, destaca perspectivas, construye
argumentos, persuade y toma posiciones vinculadas a los procesos de investigación
de los que se trate. Utiliza cierta terminología referida a su disciplina, consulta fuentes,
una identidad autoral
Enunciador y enunciatario
En los apartados anteriores se describieron los rasgos de algunos de los géneros
discursivos más usuales, los elementos paratextuales y los registros. Estos conceptos
se complementan ahora con las nociones de enunciador y enunciatario, propias de
todo discurso, y que establecen perspectivas o puntos de vista en el interior del texto.
Estas figuras discursivas (presentes tanto en los textos escritos como orales) pueden
manifestarse en forma explícita como implícita (Benveniste, 1999). Veamos algunas
de sus características.
A menudo suelen confundirse los términos de enunciador con el de emisor. Si bien en
la vida diaria pueden ser utilizados como sinónimos, en realidad no lo son. Pensemos
por ejemplo en un caso en que una persona escribe una nota a un amigo, una carta
de solicitud de empleo y da una exposición oral para una materia. Si bien es la misma
persona quien los ha elaborado (el mismo emisor), se presentará a sí misma de
manera distinta, puesto que las situaciones comunicativas son diferentes. Por ello,
podemos definir al enunciador como al sujeto configurado en el texto (oral o escrito),
que se diferencia de la persona que lo ha hecho.
Además, coexiste junto a la figura del enunciador, la del enunciatario, elaborada en el
interior del texto y que no coincide con el concepto de receptor. El concepto de
enunciatario no se refiere a quien lee determinado texto, sino al lector a quien está
dirigido. Puede tratarse de un público amplio o de especialistas, identificados con
cierta posición ideológica o con otra, etc.
Construcción de una identidad autoral
Para lograr una mayor eficacia en la comunicación, el enunciador académico
(estudiante principiante o avanzado, especialista) crea una imagen de autoridad y
credibilidad frente a sus lectores (estudiantes, profesionales, investigadores,
comunidad científica) destacando su manejo tanto del lenguaje como de la disciplina
en la que se inserta. De esta manera construirá un texto sólido, creíble, que dará
cuenta no solo del conocimiento científico sino de su poder de comunicación. Así, el
sujeto enunciador vincula teorías e investigaciones, destaca perspectivas, construye
argumentos, persuade y toma posiciones vinculadas a los procesos de investigación
de los que se trate. Utiliza cierta terminología referida a su disciplina, consulta fuentes,