2.1 La Generación del 98. Definición y características
El Desastre del 98 supone la pérdida de las últimas colonias de España y el comienzo de una
crisis social y económica.
El concepto de Generación del 98 fue propuesto por Azorín en 1913 para referirse a un grupo
de escritores españoles con un espíritu de protesta ante la situación de España y un profundo
amor al arte. Estos escritores nacieron en fechas cercanas, participaron en actos colectivos,
tuvieron un acontecimiento generacional… pero no una formación intelectual semejante o
un lenguaje generacional en común.
Destacamos a Miguel de Unamuno, Pío Baroja, Azorín, Ramiro de Maeztu, Antonio
Machado y Valle-Inclán. Ángel Ganivet fue otro precursor mientras que Menéndez Pidal se
enfocó en los temas castellanos.
Tienen algunos rasgos en común:
Su principal inspiración es Castilla, considerada como el corazón de la identidad hispana.
Emplean su paisaje, monumentos, historia… en sus obras. Los músicos asociados a esta
generación se inspiraron de los ritmos y temas andaluces.
La producción de los literarios, que solían ser colaboradores de los periódicos, tuvo una
orientación regeneracionista, es decir, una crítica de una España que les apasionaba pero
que se tenía que reformar. No buscaban ni aceptaban la influencia proveniente del exterior
de España por lo que se caracterizaron por el casticismo. Decidieron liderar la reacción de
los intelectuales jóvenes frente al régimen de la Restauración borbónica.
Otra característica fue su interés por el arte, sobre todo por la pintura, a la que dedicaron
críticas periodísticas y textos literarios.
- La angustia existencial y el tema de Dios: el vacío existencial se relaciona con el
desconcierto vital o el desánimo. El tema de Dios presenta diversos desarrollos, como
la reflexión sobre su inexistencia o su silencio ante las preguntas del hombre.
- El problema de España: El desastre del 98 genera un análisis de la realidad del país.
El problema tiene dos enfoques: la reflexión sobre la identidad de España y la crítica
social. Por lo que hace falta una regeneración espiritual. Para ellos la esencia de
España se basa en su paisaje y su literatura. Para regenerar el país hay que erradicar
el cainismo (odio hacia los compañeros, compatriotas), envidia y religiosidad
tradicional. Se critican aspectos como el caciquismo y el poder de la Iglesia.
- Influencia de los pensadores regeneracionistas y krausistas como Joaquín Costa o
Giner de los Ríos, defensores de la transformación social pacífica a través de la ciencia
y la educación.
- El primitivismo: el rechazo del presente y la sociedad burguesa da lugar a estas
actitudes. Se exalta lo sencillo, lo vulgar o lo popular. Crece el interés por la literatura
medieval española y se recupera el vocabulario popular.
El Desastre del 98 supone la pérdida de las últimas colonias de España y el comienzo de una
crisis social y económica.
El concepto de Generación del 98 fue propuesto por Azorín en 1913 para referirse a un grupo
de escritores españoles con un espíritu de protesta ante la situación de España y un profundo
amor al arte. Estos escritores nacieron en fechas cercanas, participaron en actos colectivos,
tuvieron un acontecimiento generacional… pero no una formación intelectual semejante o
un lenguaje generacional en común.
Destacamos a Miguel de Unamuno, Pío Baroja, Azorín, Ramiro de Maeztu, Antonio
Machado y Valle-Inclán. Ángel Ganivet fue otro precursor mientras que Menéndez Pidal se
enfocó en los temas castellanos.
Tienen algunos rasgos en común:
Su principal inspiración es Castilla, considerada como el corazón de la identidad hispana.
Emplean su paisaje, monumentos, historia… en sus obras. Los músicos asociados a esta
generación se inspiraron de los ritmos y temas andaluces.
La producción de los literarios, que solían ser colaboradores de los periódicos, tuvo una
orientación regeneracionista, es decir, una crítica de una España que les apasionaba pero
que se tenía que reformar. No buscaban ni aceptaban la influencia proveniente del exterior
de España por lo que se caracterizaron por el casticismo. Decidieron liderar la reacción de
los intelectuales jóvenes frente al régimen de la Restauración borbónica.
Otra característica fue su interés por el arte, sobre todo por la pintura, a la que dedicaron
críticas periodísticas y textos literarios.
- La angustia existencial y el tema de Dios: el vacío existencial se relaciona con el
desconcierto vital o el desánimo. El tema de Dios presenta diversos desarrollos, como
la reflexión sobre su inexistencia o su silencio ante las preguntas del hombre.
- El problema de España: El desastre del 98 genera un análisis de la realidad del país.
El problema tiene dos enfoques: la reflexión sobre la identidad de España y la crítica
social. Por lo que hace falta una regeneración espiritual. Para ellos la esencia de
España se basa en su paisaje y su literatura. Para regenerar el país hay que erradicar
el cainismo (odio hacia los compañeros, compatriotas), envidia y religiosidad
tradicional. Se critican aspectos como el caciquismo y el poder de la Iglesia.
- Influencia de los pensadores regeneracionistas y krausistas como Joaquín Costa o
Giner de los Ríos, defensores de la transformación social pacífica a través de la ciencia
y la educación.
- El primitivismo: el rechazo del presente y la sociedad burguesa da lugar a estas
actitudes. Se exalta lo sencillo, lo vulgar o lo popular. Crece el interés por la literatura
medieval española y se recupera el vocabulario popular.