TP Semiología
Carrera: Lic. Kinesiología y Fisiatría
Comisión: A
Profesora: Mara Díaz
Expectoración
La expectoración es la eliminación, por medio de la tos, de todo material contenido en el interior
del aparato respiratorio. Un individuo normalmente produce de manera diaria unos 100 a 150ml
de secreciones en el árbol traqueobronquial. La secreción bronquial está constituida por mucina
(moco), agua, pequeña cantidad de proteínas, algunas células de descamación y macrófagos.
En condiciones normales de salud, este volumen de secreciones respiratorias es movilizado por las
cilias de las células de la mucosa bronquial y de la tráquea hasta la glotis y la faringe, siendo
deglutido inconscientemente. Sólo cuando se supera esta cantidad fisiológica o se altera
cualitativamente la secreción bronquial, aparece tos y expectoración. La descripción del esputo es
importante y debe hacerse en términos de color, consistencia, cantidad, olor, o por la presencia de
sangre, pus u otros materiales; de manera que, en un contexto clínico determinado, esto ayude a
establecer un diagnóstico causal de la expectoración y a instaurar un apropiado tratamiento si lo
requiere.
En las personas sanas, las glándulas mucosas del tracto respiratorio y las células caliciformes del
epitelio bronquial producen alrededor de 100ml diarios de secreción seromucosa separada en 2
capas superpuestas: la profunda, el sol en la cual baten las cilias, y la superficial, el gel sobre la que
se depositan las partículas aspiradas.
Carrera: Lic. Kinesiología y Fisiatría
Comisión: A
Profesora: Mara Díaz
Expectoración
La expectoración es la eliminación, por medio de la tos, de todo material contenido en el interior
del aparato respiratorio. Un individuo normalmente produce de manera diaria unos 100 a 150ml
de secreciones en el árbol traqueobronquial. La secreción bronquial está constituida por mucina
(moco), agua, pequeña cantidad de proteínas, algunas células de descamación y macrófagos.
En condiciones normales de salud, este volumen de secreciones respiratorias es movilizado por las
cilias de las células de la mucosa bronquial y de la tráquea hasta la glotis y la faringe, siendo
deglutido inconscientemente. Sólo cuando se supera esta cantidad fisiológica o se altera
cualitativamente la secreción bronquial, aparece tos y expectoración. La descripción del esputo es
importante y debe hacerse en términos de color, consistencia, cantidad, olor, o por la presencia de
sangre, pus u otros materiales; de manera que, en un contexto clínico determinado, esto ayude a
establecer un diagnóstico causal de la expectoración y a instaurar un apropiado tratamiento si lo
requiere.
En las personas sanas, las glándulas mucosas del tracto respiratorio y las células caliciformes del
epitelio bronquial producen alrededor de 100ml diarios de secreción seromucosa separada en 2
capas superpuestas: la profunda, el sol en la cual baten las cilias, y la superficial, el gel sobre la que
se depositan las partículas aspiradas.