TEMA 12: El régimen de la Restauración. Características y funcionamiento del sistema canovista (1874-1902)
I. INTRODUCCIÓN
El régimen de la Restauración fue resultado del fracaso de la experiencia republicana, y en conjunto, de todo el
proceso revolucionario del Sexenio Democrático (1868-1874). Cánovas del Castillo preparaba el regreso de los
Borbones en la persona de Alfonso XII, hijo de Isabel II. El político conservador es el principal inspirador del
Manifiesto de Sandhurst, que el príncipe Alfonso envía a los españoles desde Inglaterra en el que el futuro rey
promete un gobierno constitucional.
El sistema político de la Restauración está basado en la hegemonía de dos partidos: el Conservador y el Liberal que se
alternan en el poder en el conocido como turnismo y que pone fin a los pronunciamientos militares. Este periodo se
prolonga desde el levantamiento de Martínez Campos en 1874 y la proclamación de Alfonso XII como rey, hasta el
golpe de Estado de Primo de Rivera en 1923. Tras la muerte del rey Alfonso XII (1875-85), su viuda Mª Cristina fue
nombrada regente hasta la mayoría de edad de Alfonso XIII en 1902. La crisis de fin de siglo, con la derrota de 1898,
inició la descomposición del sistema del sistema que se materializó a principios del siglo XX.
II.DESARROLLO
1.- Características del sistema
El sistema de la Restauración o canovista se basaba en:
• El papel adjudicado al rey: Para Cánovas la monarquía era una institución permanente que no se podía discutir. En
opinión de Cánovas, no existía un verdadero cuerpo electoral que pudiera formar y derribar gobiernos. Hasta ahora
los partidos habían monopolizado el poder hasta que los excluidos del gobierno organizaban un golpe de estado
militar (pronunciamiento). Si se quería alejar a los militares de la escena política, y dar estabilidad al sistema, era
preciso que el monarca ejerciera como árbitro en la vida política y garantizara el buen entendimiento y la alternancia
en el poder entre los partidos políticos del sistema.
• Las Cortes son una institución permanente. El rey y las Cortes eran la columna vertebral de la nación. Frente al
principio de soberanía nacional, Cánovas defiende el principio monárquico y los acuerdos del rey con las Cortes.
• El bipartidismo. Dos grandes partidos que se reparten el poder: el Conservador de Cánovas y el Liberal de Sagasta.
Coincidían ideológicamente en lo fundamental, y asumían dos papeles complementarios. Ambos eran partidos de
minorías, de notables, que contaban con periódicos y centros distribuidos por el territorio español.
• El Turno pacífico de los dos partidos: Cánovas y Sagasta deciden la alternancia en el gobierno de conservadores y
liberales. El rey encarga al jefe del partido mayoritario que forme gobierno. Cuando sufra el desgaste del poder
(pierde la confianza de las Cortes o del rey) dimite y se da paso al otro partido. También el rey puede disolver el
parlamento y convocar nuevas elecciones. El fraude en los resultados y los mecanismos caciquiles aseguraban que
éstas fuesen siempre favorables al gobierno. Fue durante la regencia de Mª Cristina (Pacto del Pardo, 1885) donde se
consolidó el sistema. Cánovas y Sagasta se comprometieron a apoyar a la regencia para defender a la monarquía de
las amenazas carlista y republicana.
• El Ejército. Se le quería alejar definitivamente de la intromisión en la vida política. Por ello se entregó absoluta
libertad del estamento militar en sus asuntos internos con el fin de evitar su intervención en el poder civil y se
potenció la identificación del rey como símbolo y cabeza visible del ejército. Aunque su proceso de despolitización fue
más aparente que real, ya que la autonomía del poder militar acabó convirtiéndose en un instrumento de presión
sobre la vida civil.
• El fraude electoral. Es un sistema electoral basado en la abstención de gran parte del electorado y en el fraude,
organizado. El poder político estaba en manos de los altos cargos de Madrid, los gobernadores civiles en las
provincias y los caciques en los pueblos y pequeñas ciudades. Cada uno en su ámbito, mediante favores conseguía
votos y apoyo político. Así el clientelismo era la base del funcionamiento del sistema, que funcionaba gracias a:
- Una red de caciques. El control del proceso electoral lo hacía el ministro de la Gobernación, que elaboraba la lista de
candidatos que debían ser elegidos y se la pasaba a los alcaldes y caciques (individuos o familias que, por su poder
económico o por sus influencias políticas, controlaban una determinada zona electoral, normalmente rurales).
- El fraude electoral. Comprar votos, votar los muertos y no dejar votar a los vivos, falsificar actas y utilizar prácticas
coercitivas sobre el electorado. Sistemática adulteración de los resultados electorales. Muchos partidos y ciudadanos
I. INTRODUCCIÓN
El régimen de la Restauración fue resultado del fracaso de la experiencia republicana, y en conjunto, de todo el
proceso revolucionario del Sexenio Democrático (1868-1874). Cánovas del Castillo preparaba el regreso de los
Borbones en la persona de Alfonso XII, hijo de Isabel II. El político conservador es el principal inspirador del
Manifiesto de Sandhurst, que el príncipe Alfonso envía a los españoles desde Inglaterra en el que el futuro rey
promete un gobierno constitucional.
El sistema político de la Restauración está basado en la hegemonía de dos partidos: el Conservador y el Liberal que se
alternan en el poder en el conocido como turnismo y que pone fin a los pronunciamientos militares. Este periodo se
prolonga desde el levantamiento de Martínez Campos en 1874 y la proclamación de Alfonso XII como rey, hasta el
golpe de Estado de Primo de Rivera en 1923. Tras la muerte del rey Alfonso XII (1875-85), su viuda Mª Cristina fue
nombrada regente hasta la mayoría de edad de Alfonso XIII en 1902. La crisis de fin de siglo, con la derrota de 1898,
inició la descomposición del sistema del sistema que se materializó a principios del siglo XX.
II.DESARROLLO
1.- Características del sistema
El sistema de la Restauración o canovista se basaba en:
• El papel adjudicado al rey: Para Cánovas la monarquía era una institución permanente que no se podía discutir. En
opinión de Cánovas, no existía un verdadero cuerpo electoral que pudiera formar y derribar gobiernos. Hasta ahora
los partidos habían monopolizado el poder hasta que los excluidos del gobierno organizaban un golpe de estado
militar (pronunciamiento). Si se quería alejar a los militares de la escena política, y dar estabilidad al sistema, era
preciso que el monarca ejerciera como árbitro en la vida política y garantizara el buen entendimiento y la alternancia
en el poder entre los partidos políticos del sistema.
• Las Cortes son una institución permanente. El rey y las Cortes eran la columna vertebral de la nación. Frente al
principio de soberanía nacional, Cánovas defiende el principio monárquico y los acuerdos del rey con las Cortes.
• El bipartidismo. Dos grandes partidos que se reparten el poder: el Conservador de Cánovas y el Liberal de Sagasta.
Coincidían ideológicamente en lo fundamental, y asumían dos papeles complementarios. Ambos eran partidos de
minorías, de notables, que contaban con periódicos y centros distribuidos por el territorio español.
• El Turno pacífico de los dos partidos: Cánovas y Sagasta deciden la alternancia en el gobierno de conservadores y
liberales. El rey encarga al jefe del partido mayoritario que forme gobierno. Cuando sufra el desgaste del poder
(pierde la confianza de las Cortes o del rey) dimite y se da paso al otro partido. También el rey puede disolver el
parlamento y convocar nuevas elecciones. El fraude en los resultados y los mecanismos caciquiles aseguraban que
éstas fuesen siempre favorables al gobierno. Fue durante la regencia de Mª Cristina (Pacto del Pardo, 1885) donde se
consolidó el sistema. Cánovas y Sagasta se comprometieron a apoyar a la regencia para defender a la monarquía de
las amenazas carlista y republicana.
• El Ejército. Se le quería alejar definitivamente de la intromisión en la vida política. Por ello se entregó absoluta
libertad del estamento militar en sus asuntos internos con el fin de evitar su intervención en el poder civil y se
potenció la identificación del rey como símbolo y cabeza visible del ejército. Aunque su proceso de despolitización fue
más aparente que real, ya que la autonomía del poder militar acabó convirtiéndose en un instrumento de presión
sobre la vida civil.
• El fraude electoral. Es un sistema electoral basado en la abstención de gran parte del electorado y en el fraude,
organizado. El poder político estaba en manos de los altos cargos de Madrid, los gobernadores civiles en las
provincias y los caciques en los pueblos y pequeñas ciudades. Cada uno en su ámbito, mediante favores conseguía
votos y apoyo político. Así el clientelismo era la base del funcionamiento del sistema, que funcionaba gracias a:
- Una red de caciques. El control del proceso electoral lo hacía el ministro de la Gobernación, que elaboraba la lista de
candidatos que debían ser elegidos y se la pasaba a los alcaldes y caciques (individuos o familias que, por su poder
económico o por sus influencias políticas, controlaban una determinada zona electoral, normalmente rurales).
- El fraude electoral. Comprar votos, votar los muertos y no dejar votar a los vivos, falsificar actas y utilizar prácticas
coercitivas sobre el electorado. Sistemática adulteración de los resultados electorales. Muchos partidos y ciudadanos