TEMA 1
El modernismo
El modernismo llega a España en 1888 introducido por Rubén Darío, principal impulsor
de la poesía modernista hispánica, con la publicación de Azul.
Se caracteriza por un estilo refinado y sensual, con abundancia de palabras exóticas y de
recursos expresivos sonoros y coloristas. Se caracteriza por la búsqueda de la belleza
absoluta para huir de la realidad cotidiana. Se busca la renovación estética y del lenguaje
poético influenciada por dos corrientes estéticas francesas: El parnasianismo y el
simbolismo.
Otras características del modernismo son:
• Desarrollo del irracionalismo: la crisis de los valores tradicionales; mercantilización
burguesa de la cultura; regeneración política del país y anticolonialismo.
• Oposición a las corrientes artísticas de la época.
• Estilo: búsqueda de la belleza formal: sensualidad; lenguaje exuberante y abierto;
recursos retóricos (musicalidad: aliteraciones, juegos fónicos, sinestesias); léxico
culto con neologismos y cultismos.
• Métrica: se produce una renovación formal. Junto a la recuperación de metros
olvidados (alejandrino, dodecasílabo), la creación de otros
nuevos (de hasta 20 sílabas), el verso libre, las asonancias internas, etc.
• Actitud: interpretación simbolista de la realidad.
Los temas fundamentales del modernismo son:
Una desazón “romántica: la influencia de Bécquer es evidente, rechazo de una sociedad
vulgar. La defensa de las pasiones y de lo irracional volverá a dar paso al misterio, a lo
fantástico.
Escapismo: huye de la mediocridad evadiéndose en el tiempo y en el espacio. En el
tiempo se retrocede al pasado nacional, fuente de evocaciones históricas, o
al mundo sensual de la mitología clásica. En el espacio es relevante el gusto por lo oriental
y lo exótico. Descontento con la realidad que se le ofrece, el poeta se refugia en otra,
creada por él, en escenarios lejanos o inventados.
El cosmopolitismo: el deseo de evadirse, de buscar algo distinto determina el interés por
viajar que sintió no sólo Rubén Darío sino todos los modernistas. El cosmopolitismo
desembocó en la devoción por París, ciudad que representa el mundo al que aspiraban, su
vida nocturna, la bohemia.
El amor y el erotismo: el tratamiento de ambos apunta en dos direcciones: una, la
idealización del amor y de la mujer, mundo inalcanzable que sume al poeta en la más
profunda insatisfacción y tristeza; otra, el erotismo desenfrenado, encarnado en la mujer
lasciva y dominadora.
Otras obras importantes de este movimiento son, además de Azul, Prosas Profanas de
Rubén Darío.
, En España los precursores del modernismo Ricardo Gil (La caja de música), Manuel
Reina (Poemas paganos, Rayo de sol y otras composiciones) y Salvador Rueda abrieron el
camino para que en torno a 1900, aparezcan cuatro poemarios fundamentales: Almas de
violeta y Ninfeas de Juan Ramón Jiménez, La copa del rey de Thule de Francisco
Villaespesa y Alma de Manuel Machado. En M. Machado el modernismo ocupa un lugar
central en su producción literaria, sobre todo en Alma, con aspectos claramente
modernistas (la influencia de Rubén Darío y de Paul Verlaine, la temática neorromántica y
decadente, el cuidado formal).
Estas cuatro obras y las revistas literarias como “Helios”, “Electra” y “La vida literaria”,
contribuyeron a la expansión del modernismo. Eduardo Marquina es otro escritor
modernista destacado con obras como Odas , La vendimia o Églogas.
El modernismo español se caracterizó por una menor brillantez externa y un mayor
predominio del intimismo. Está representado en obras como Soledades, galerías y otros
poemas de Antonio Machado, las Sonatas de Valle-Inclán y algunos de los primeros libros
de Juan Ramón Jiménez, Arias tristes.
TEMA 2
LA GENERACIÓN DEL 98
Un grupo de escritores y ensayistas españoles que se vieron afectados por la crisis moral,
política y social de España y, especialmente, por la pérdida de las últimas colonias
españolas en el denominado “Desastre del 98”. Estos jóvenes estaban unidos por el espíritu
de protesta y de renovación estética.
Azorín fue el primer miembro de este movimiento, quien utilizó este término de
“Generación del 98” para referirse a este grupo de escritores. Pío Baroja y Ramiro de
Maeztu negaron la existencia de tal generación, y más tarde Pedro Salinas la afirmó, tras
minuciosos análisis, en sus cursos universitarios y en un breve artículo aparecido en
Revista de Occidente en 1935, siguiendo el concepto de «generación literaria» definido por
el crítico literario alemán Julius Petersen. José Ortega y Gasset distinguió dos generaciones
en torno a las fechas de 1857 y 1872, una integrada por Ganivet y Unamuno y otra por los
miembros más jóvenes.
Algunas de las características de la generación del 98 son:
- El tema de España. Europeísmo y gusto por lo castizo. Los escritores de la generación
del 98 se sienten atraídos por el alma nacional, la esencia del país. Se produce la
interiorización del problema de España. Es un movimiento que intenta hacer frente a los
problemas nacionales.
- Su amor a España no es incompatible con la crítica a la sociedad y una visión
crítica de la historia nacional. Unamuno acuña el término de intrahistoria para referirse a las
costumbres y modos de vida de los hombres anónimos.
El modernismo
El modernismo llega a España en 1888 introducido por Rubén Darío, principal impulsor
de la poesía modernista hispánica, con la publicación de Azul.
Se caracteriza por un estilo refinado y sensual, con abundancia de palabras exóticas y de
recursos expresivos sonoros y coloristas. Se caracteriza por la búsqueda de la belleza
absoluta para huir de la realidad cotidiana. Se busca la renovación estética y del lenguaje
poético influenciada por dos corrientes estéticas francesas: El parnasianismo y el
simbolismo.
Otras características del modernismo son:
• Desarrollo del irracionalismo: la crisis de los valores tradicionales; mercantilización
burguesa de la cultura; regeneración política del país y anticolonialismo.
• Oposición a las corrientes artísticas de la época.
• Estilo: búsqueda de la belleza formal: sensualidad; lenguaje exuberante y abierto;
recursos retóricos (musicalidad: aliteraciones, juegos fónicos, sinestesias); léxico
culto con neologismos y cultismos.
• Métrica: se produce una renovación formal. Junto a la recuperación de metros
olvidados (alejandrino, dodecasílabo), la creación de otros
nuevos (de hasta 20 sílabas), el verso libre, las asonancias internas, etc.
• Actitud: interpretación simbolista de la realidad.
Los temas fundamentales del modernismo son:
Una desazón “romántica: la influencia de Bécquer es evidente, rechazo de una sociedad
vulgar. La defensa de las pasiones y de lo irracional volverá a dar paso al misterio, a lo
fantástico.
Escapismo: huye de la mediocridad evadiéndose en el tiempo y en el espacio. En el
tiempo se retrocede al pasado nacional, fuente de evocaciones históricas, o
al mundo sensual de la mitología clásica. En el espacio es relevante el gusto por lo oriental
y lo exótico. Descontento con la realidad que se le ofrece, el poeta se refugia en otra,
creada por él, en escenarios lejanos o inventados.
El cosmopolitismo: el deseo de evadirse, de buscar algo distinto determina el interés por
viajar que sintió no sólo Rubén Darío sino todos los modernistas. El cosmopolitismo
desembocó en la devoción por París, ciudad que representa el mundo al que aspiraban, su
vida nocturna, la bohemia.
El amor y el erotismo: el tratamiento de ambos apunta en dos direcciones: una, la
idealización del amor y de la mujer, mundo inalcanzable que sume al poeta en la más
profunda insatisfacción y tristeza; otra, el erotismo desenfrenado, encarnado en la mujer
lasciva y dominadora.
Otras obras importantes de este movimiento son, además de Azul, Prosas Profanas de
Rubén Darío.
, En España los precursores del modernismo Ricardo Gil (La caja de música), Manuel
Reina (Poemas paganos, Rayo de sol y otras composiciones) y Salvador Rueda abrieron el
camino para que en torno a 1900, aparezcan cuatro poemarios fundamentales: Almas de
violeta y Ninfeas de Juan Ramón Jiménez, La copa del rey de Thule de Francisco
Villaespesa y Alma de Manuel Machado. En M. Machado el modernismo ocupa un lugar
central en su producción literaria, sobre todo en Alma, con aspectos claramente
modernistas (la influencia de Rubén Darío y de Paul Verlaine, la temática neorromántica y
decadente, el cuidado formal).
Estas cuatro obras y las revistas literarias como “Helios”, “Electra” y “La vida literaria”,
contribuyeron a la expansión del modernismo. Eduardo Marquina es otro escritor
modernista destacado con obras como Odas , La vendimia o Églogas.
El modernismo español se caracterizó por una menor brillantez externa y un mayor
predominio del intimismo. Está representado en obras como Soledades, galerías y otros
poemas de Antonio Machado, las Sonatas de Valle-Inclán y algunos de los primeros libros
de Juan Ramón Jiménez, Arias tristes.
TEMA 2
LA GENERACIÓN DEL 98
Un grupo de escritores y ensayistas españoles que se vieron afectados por la crisis moral,
política y social de España y, especialmente, por la pérdida de las últimas colonias
españolas en el denominado “Desastre del 98”. Estos jóvenes estaban unidos por el espíritu
de protesta y de renovación estética.
Azorín fue el primer miembro de este movimiento, quien utilizó este término de
“Generación del 98” para referirse a este grupo de escritores. Pío Baroja y Ramiro de
Maeztu negaron la existencia de tal generación, y más tarde Pedro Salinas la afirmó, tras
minuciosos análisis, en sus cursos universitarios y en un breve artículo aparecido en
Revista de Occidente en 1935, siguiendo el concepto de «generación literaria» definido por
el crítico literario alemán Julius Petersen. José Ortega y Gasset distinguió dos generaciones
en torno a las fechas de 1857 y 1872, una integrada por Ganivet y Unamuno y otra por los
miembros más jóvenes.
Algunas de las características de la generación del 98 son:
- El tema de España. Europeísmo y gusto por lo castizo. Los escritores de la generación
del 98 se sienten atraídos por el alma nacional, la esencia del país. Se produce la
interiorización del problema de España. Es un movimiento que intenta hacer frente a los
problemas nacionales.
- Su amor a España no es incompatible con la crítica a la sociedad y una visión
crítica de la historia nacional. Unamuno acuña el término de intrahistoria para referirse a las
costumbres y modos de vida de los hombres anónimos.