Trataremos de mostrar con algunos ejemplos el sistema de relaciones elementales que existen entre ciertas
imágenes fantásticas o naturales que aparecen en forma recurrente. Muchas figuras naturalistas, reproducidas
de manera constante con significado simbólico, se descomponen en sus elementos esenciales, para luego
recomponerse creando nuevas imágenes cuya recurrencia nos habla alas claras de la existencia de un
verdadero mensaje.
1.1 Las figuras duales
La dualidad de ciertos conceptos puede expresarse de diversas maneras: a) imágenes cuyo carácter dual se
manifiesta en la mezcla de atributos anatómicos de dos especies diferentes, a menudo de significado opuesto,
pero complementario, que pueden fundirse en una nueva unidad; b) por representaciones agrupadas de
imágenes a las que se les atribuye una significación definida; c) mediante representaciones realistas
colocadas en oposición espacial sobre un mismo objeto, sea éste plano o tridimensional; d) imágenes en las
que el carácter de ambivalencia se manifiesta de acuerdo con la posición en que se coloque un objeto:
figuras anatrópicas.
En la iconografía de América precolombina la representación de imágenes, rasgos o atributos mezclados
parece adquirir mayor expresividad en las culturas Formativas, comenzando con Olmecas (rasgos de felino
mezclados con rasgos de infante, oposición debilidad-fuerza) y Chavín (mezcla u oposición dual de la figura
felínico-humana).
2. Descripción de ejemplares.
2.1 Piezas con rasgos mixtos felino- humanos. Tafí del Valle: Los llamados “suplicantes” las piezas donde
los caracteres mezclados de géneros o especies distintas adquieren un carácter tan abstracto que no permiten
individualizar sus componentes originales. Los rasgos humanos se advierten en el rostro, pero es imposible
definir la naturaleza de los otros elementos formales.
2.2 Piezas con rasgos híbridos múltiples, felino- antropomorfos u ornitomorfos. La Aguada: No se trata de
mezcla de rasgos de dos especies diferentes y de caracteres simbólicos en oposición (pájaro- hombre), sino
que se agrega un tercer componente que son las fauces felínicas, por lo que las figuras reproducidas no son
dos sino tres. También en Moche y Santa María fase IV. Ya en 1904 Ambrosetti había descubierto la
constancia de los rasgos en piezas de metal y su carácter dual.
Pectoral de Beni: el personaje central sería la imagen del “sacrificador” (de predominio felínico o humano)
con sus atributos (hacha y tumi en las manos y una cabeza trofeo pendiente del cuello) y acompañantes
equivalentes e intercambiables (felinos- aves).
2.3 Mezcla felino- humana por actitud postural. Condorhuasi: figura antropomorfa en actitud rampante de
cuadrúpedo (felino) y sus patas delanteras poseen caracteres zoomorfos como apéndices cónicos.
2.4 Imágenes duales realistas en una misma pieza. Se encuentran tanto en vasos de alfarería como en
esculturas de piedra.
a) Ejemplares de caracteres realistas en los extremos opuestos del mismo diámetro.
b) Ejemplares en los que los personales en oposición llevan rasgos compuestos/ mezclados.
2.5 Dualidad de oposición binaria como expresión de otros conceptos. Sanagasta, Belén y S. María (urnas).
2.6 Dualidad en una misma imagen: figuras anatrópicas. Se trata de imágenes en las que a pesar de la
representación aparente de una sola figura ésta posee, en realidad, un contenido doble según jueguen sus