Literatura – 1ºBachillerato
Abel Láriz Fernández
TEMA 16. EL SIGLO XIX
1. EL ROMANTICISMO
El Romanticismo es un movimiento artístico y una revolución social, política e ideológica que mueve los cimientos de la cultura occidental.
Nace de la crisis de los valores tradicionales y busca una sociedad asentada en: libertad, individualismo, democracia, idealismo social,
nacionalismo y sensibilidad.
En Europa, su origen de halla en el S. XIX, en el Sturm und Drang (‘tempestad y empuje’) alemán, que propugna la libertad de creación artística
y la emoción subjetiva. En España el Romanticismo no penetrará hasta bien entrado el siglo XIX.
1.1. CARACTERÍSTICAS
Los rasgos ideológicos y culturales del Romanticismo son:
• El individualismo y el subjetivismo: exaltación del individuo, de sus sentimientos, personalidad y sueños, frente a la razón. Interesa la
propia interioridad, el yo, no la realidad exterior.
LA LIBERTAD CREADORA
• La libertad: se da importancia a la libertad creadora y una expresión auténtica y libre sin
También se daba en la forma:
normas. Así, surge la idea del genio, el artista superior con conciencia de su capacidad se mezclan prosa y verso, polimetría en el
creadora, fruto de la inspiración. Sin embargo, esta rebeldía frente al orden establecido verso y ruptura de la regla de las tres unidades
conlleva un sentimiento de soledad y vacío.
• El idealismo y la angustia existencial: el anhelo de buscar un ideal inalcanzable que da lugar al pesimismo, la angustiosa melancolía
romántica (llamado «mal del siglo»), que conduce incluso al suicidio (real y literario). El poeta se identifica como Prometeo, personaje
rebelde contra el destino, llegando a una concepción del mundo centrada en la irresoluble concepción trágica del hombre.
• La evasión: huida de la realidad angustiosa con la evasión en el tiempo (épocas pasadas), el espacio (países lejanos y exóticos), el misterio,
lo irracional y sobrenatural, con paisajes nocturnos, ruinas y cementerios.
1.2. EL ROMANTICISMO EN ESPAÑA
El movimiento se introduce en España tarde por diversos caminos: viajes al extranjero o el exilio, noticias en revistas y libros y traducciones. Su
plenitud abarca en España dos décadas (1830-1850). Se separa en las siguientes etapas:
1. Prerromanticismo: hasta 1814 no se percibe la aparición de una nueva actitud, aunque con las traducciones ya se conoce.
2. Apogeo: de 1834 a 1844, dos estrenos: La conjuración de Venecia, de Martínez de la Rosa, y Don Juan Tenorio, de Zorrilla.
3. Posromanticismo: los principales autores son Bécquer y Rosalía de Castro.
1.2.1. TEMAS ROMÁNTICOS
• El pasado histórico nacional y regional: la inspiración se encuentra en las raíces de cada pueblo. El pasado, como reflejo del presente,
sirve para mostrar problemas y emociones. Hay una atracción por la Edad Media, el mundo árabe y el Siglo de Oro, en el aspecto formal.
• Los sentimientos como expresión de distintas realidades:
El amor: es idealizado, una fuente de melancolía por su imposibilidad. Se enfrenta a las convenciones sociales, con fin trágico. La
mujer aparece como un «ángel del amor», inocente y hermosa, pero también como antagonista, la femme fatale, capaz de
arrastrar al hombre a la destrucción y la muerte.
La religión: Dios ha hecho al hombre desgraciado, por lo que se rebelan contra él. Se reivindica entonces la figura del diablo, más
cercano al hombre que a Dios, llegando a la indagación del problema del mal.
La vida: en la búsqueda del ideal inalcanzable surge la soledad, lo que los lleva al «mal de siglo»: el cansancio del existir. La muerte
se convierte en amiga y apacigua el alma atormentada.
• Los conflictos sociales: la libertad es el eje de la vida pública, en la que se admira a los tipos rebeldes y marginales que no se integran.
• La naturaleza: refleja el estado de ánimo del protagonista en una comunión entre el hombre y el paisaje. La noche convierte el paisaje
en fantasmagórico. En la ciudad, se valora lo sencillo y humilde, el arte medieval, árabe y gótico. Atraen así las ciudades con historia, arte
y tradición.
2. LA POESÍA ROMÁNTICA: INNOVACIONES EN LA POESÍA
• La expresión del ideal y el mundo interior requirió el uso de un lenguaje simbólico para reflejar la melancolía, el misterio, el amor
imposible o la desilusión amorosa (reflejada en la naturaleza, por ejemplo, en las hojas caídas).
• Se abandonan el clasicismo, su mitología y nombres (sustituidos por el Dios cristiano). Ossian aparece como protector de los poetas,
superando a Homero. Influye además en la forma germánica lied, canción breve y popular de estilo íntimo.
• Se da entrada a todas las variaciones métricas y se inventan otras nuevas: la libertad propicia la polimetría. Predominan el verso
octosílabo, el romance, el cuartero, la octavilla aguda (protagonizada por Espronceda en su Canción del Pirata), así como la copla de pie
quebrado.
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Abel Láriz Fernández
TEMA 16. EL SIGLO XIX
1. EL ROMANTICISMO
El Romanticismo es un movimiento artístico y una revolución social, política e ideológica que mueve los cimientos de la cultura occidental.
Nace de la crisis de los valores tradicionales y busca una sociedad asentada en: libertad, individualismo, democracia, idealismo social,
nacionalismo y sensibilidad.
En Europa, su origen de halla en el S. XIX, en el Sturm und Drang (‘tempestad y empuje’) alemán, que propugna la libertad de creación artística
y la emoción subjetiva. En España el Romanticismo no penetrará hasta bien entrado el siglo XIX.
1.1. CARACTERÍSTICAS
Los rasgos ideológicos y culturales del Romanticismo son:
• El individualismo y el subjetivismo: exaltación del individuo, de sus sentimientos, personalidad y sueños, frente a la razón. Interesa la
propia interioridad, el yo, no la realidad exterior.
LA LIBERTAD CREADORA
• La libertad: se da importancia a la libertad creadora y una expresión auténtica y libre sin
También se daba en la forma:
normas. Así, surge la idea del genio, el artista superior con conciencia de su capacidad se mezclan prosa y verso, polimetría en el
creadora, fruto de la inspiración. Sin embargo, esta rebeldía frente al orden establecido verso y ruptura de la regla de las tres unidades
conlleva un sentimiento de soledad y vacío.
• El idealismo y la angustia existencial: el anhelo de buscar un ideal inalcanzable que da lugar al pesimismo, la angustiosa melancolía
romántica (llamado «mal del siglo»), que conduce incluso al suicidio (real y literario). El poeta se identifica como Prometeo, personaje
rebelde contra el destino, llegando a una concepción del mundo centrada en la irresoluble concepción trágica del hombre.
• La evasión: huida de la realidad angustiosa con la evasión en el tiempo (épocas pasadas), el espacio (países lejanos y exóticos), el misterio,
lo irracional y sobrenatural, con paisajes nocturnos, ruinas y cementerios.
1.2. EL ROMANTICISMO EN ESPAÑA
El movimiento se introduce en España tarde por diversos caminos: viajes al extranjero o el exilio, noticias en revistas y libros y traducciones. Su
plenitud abarca en España dos décadas (1830-1850). Se separa en las siguientes etapas:
1. Prerromanticismo: hasta 1814 no se percibe la aparición de una nueva actitud, aunque con las traducciones ya se conoce.
2. Apogeo: de 1834 a 1844, dos estrenos: La conjuración de Venecia, de Martínez de la Rosa, y Don Juan Tenorio, de Zorrilla.
3. Posromanticismo: los principales autores son Bécquer y Rosalía de Castro.
1.2.1. TEMAS ROMÁNTICOS
• El pasado histórico nacional y regional: la inspiración se encuentra en las raíces de cada pueblo. El pasado, como reflejo del presente,
sirve para mostrar problemas y emociones. Hay una atracción por la Edad Media, el mundo árabe y el Siglo de Oro, en el aspecto formal.
• Los sentimientos como expresión de distintas realidades:
El amor: es idealizado, una fuente de melancolía por su imposibilidad. Se enfrenta a las convenciones sociales, con fin trágico. La
mujer aparece como un «ángel del amor», inocente y hermosa, pero también como antagonista, la femme fatale, capaz de
arrastrar al hombre a la destrucción y la muerte.
La religión: Dios ha hecho al hombre desgraciado, por lo que se rebelan contra él. Se reivindica entonces la figura del diablo, más
cercano al hombre que a Dios, llegando a la indagación del problema del mal.
La vida: en la búsqueda del ideal inalcanzable surge la soledad, lo que los lleva al «mal de siglo»: el cansancio del existir. La muerte
se convierte en amiga y apacigua el alma atormentada.
• Los conflictos sociales: la libertad es el eje de la vida pública, en la que se admira a los tipos rebeldes y marginales que no se integran.
• La naturaleza: refleja el estado de ánimo del protagonista en una comunión entre el hombre y el paisaje. La noche convierte el paisaje
en fantasmagórico. En la ciudad, se valora lo sencillo y humilde, el arte medieval, árabe y gótico. Atraen así las ciudades con historia, arte
y tradición.
2. LA POESÍA ROMÁNTICA: INNOVACIONES EN LA POESÍA
• La expresión del ideal y el mundo interior requirió el uso de un lenguaje simbólico para reflejar la melancolía, el misterio, el amor
imposible o la desilusión amorosa (reflejada en la naturaleza, por ejemplo, en las hojas caídas).
• Se abandonan el clasicismo, su mitología y nombres (sustituidos por el Dios cristiano). Ossian aparece como protector de los poetas,
superando a Homero. Influye además en la forma germánica lied, canción breve y popular de estilo íntimo.
• Se da entrada a todas las variaciones métricas y se inventan otras nuevas: la libertad propicia la polimetría. Predominan el verso
octosílabo, el romance, el cuartero, la octavilla aguda (protagonizada por Espronceda en su Canción del Pirata), así como la copla de pie
quebrado.
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