TEMA 1
Distribución, dinámica geográfica y evolución
de la población mundial
Resumen + esquema + conceptos clave
UNED
, TEMA 1. – DISTRIBUCIÓN, DINÁMICA
GEOGRÁFICA Y EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN
MUNDIAL
1. LA DISTRIBUCIÓN ESPACIAL DE LA POBLACIÓN
La humanidad ha superado al inicio del tercer decenio del siglo XXI los 7.875 millones de
habitantes (datos de julio de 2021). Este volumen poblacional no se reparte de forma
equilibrada, sino que se asienta de manera muy irregular sobre la superficie terrestre, fruto
de una larga historia de condicionantes físicos, económicos, culturales e históricos.
Conceptos fundamentales y uso del espacio
Desde la Antigüedad clásica, autores como Heródoto o Estrabón definieron la dualidad del
espacio habitado:
• Ecúmene: Se refiere a las áreas de la Tierra permanentemente habitadas.
• Anecúmene: Designa aquellos territorios deshabitados o sin asentamientos
permanentes.
A nivel global, la superficie terrestre representa solo el 29% del total del planeta, siendo el
71% restante océanos y mares. De ese porcentaje terrestre, únicamente el 71% es
considerado suelo habitable, mientras que el resto está compuesto por glaciares (10%) y
tierras estériles o improductivas (19%). En cuanto al aprovechamiento del suelo habitable,
destaca que el 50% se destina a la agricultura, el 37% a explotación forestal, el 11% son
terrenos arbustivos y solo un 1% corresponde a suelo urbano y edificado.
Magnitudes de la distribución mundial
La distribución de la población en valores absolutos revela pautas espaciales muy
marcadas:
• Hemisferio Norte: Concentra más del 88% de la población mundial, especialmente
entre los paralelos 20º y 60º de latitud norte.
• Distribución por continentes: Asia lidera con el 61% de la población mundial
(destacando China e India como los países más poblados), seguida de África (17%),
Europa (10%), Latinoamérica y el Caribe (8%), y finalmente América del Norte (5%)
y Oceanía.
• Factores geográficos de asentamiento: Existe una clara tendencia a la
concentración en las zonas costeras, tierras bajas y llanuras alrededor de grandes
ríos, preferentemente en latitudes con climas benignos. La altitud predilecta para
el asentamiento humano se sitúa entre los 200 y 500 metros sobre el nivel del mar.