Pestaña 1
, La Guerra Civil. La evolución política en ambos bandos
y las relaciones internacionales (1936-1939)
La Guerra Civil española (1936-1939) es uno de los acontecimientos más traumáticos de la historia de
España. Fue una confrontación sangrienta de ideologías con profundas consecuencias políticas,
económicas y sociales. No se puede desligar del contexto internacional (Gran Depresión, apogeo del
fascismo y crisis democrática) e intervinieron Alemania, Italia y la URSS, siendo un precedente de la
Segunda Guerra Mundial. La República sufrió en julio de 1936 un golpe militar que derivó en la
guerra.
Durante la Guerra Civil el bando republicano contó con tres gobiernos:
El gobierno de José Giral (julio-septiembre de 1936) se vio desbordado por una revolución social
en respuesta al golpe militar. Se formaron comités dirigidos por anarquistas, socialistas y
comunistas que realizaron detenciones, saqueos de iglesias y asesinatos de empresarios, religiosos y
derechistas, destacando Paracuellos del Jarama o el asedio del Santuario de la Virgen de la
Cabeza. Los comités colectivizaron tierras, empresas y transportes, y crearon columnas de milicianos.
Incapaz de acabar con la violencia en la retaguardia y la dispersión de poderes, Giral dimitió. Se formó
un gobierno de coalición dirigido por Francisco Largo Caballero (septiembre de 1936-mayo 1937),
con mayoría del PSOE y UGT, y presencia de republicanos, comunistas, un nacionalista vasco y
cuatro ministros de la CNT, como Federica Montseny.
Largo Caballero impulsó un gobierno de unidad, suprimió comités, aprobó el Estatuto Vasco y buscó
acabar con la violencia mediante la justicia. Además, creó el Ejército Popular con mandos
profesionales y brigadas mixtas.
Sin embargo, socialistas y comunistas defendían unificar el mando, mientras anarcosindicalistas y el
POUM querían avanzar en la revolución. En mayo de 1937, la Generalitat desalojó a los anarquistas
de Telefónica en Barcelona, desatando una lucha callejera armada entre ambos sectores con decenas
de muertos. El gobierno envió fuerzas policiales, quitó las competencias a la Generalitat y la derrota
revolucionaria supuso el fin del POUM y la pérdida de influencia de la CNT.
Estas jornadas llevaron a Manuel Azaña a nombrar presidente a Juan Negrín (mayo de 1937-marzo
de 1939), donde PSOE y PCE ganaron relevancia por su vinculación con la URSS. Negrín centralizó el
poder, reorganizó el ejército y reprimió a los anarquistas e ilegalizó al POUM, cuyo líder Andreu Nin
fue asesinado por servicios secretos soviéticos. Propugnó una política de resistencia para implicar a
las democracias, presentando el programa de los Trece Puntos para una España democrática con
amnistía.
Desde finales de 1938, el malestar y la escasez eran evidentes, surgiendo partidarios de pactar con
Franco. Negrín esperaba que una guerra europea salvara a la República, pero el Pacto de Múnich
liquidó esa idea. Finalmente, la derrota en el Ebro y el golpe de Casado en marzo de 1939 lo
desalojaron del poder.
En la España sublevada, los generales alzados (Mola, Queipo de Llano, Franco) proclamaron el estado
de guerra. Tras morir el general Sanjurjo en un accidente aéreo, se creó en Burgos la Junta de
Defensa Nacional, presidida por Miguel Cabanellas. Pronto se unificó el mando en Francisco Franco,
reconocido por Hitler y Mussolini, siendo nombrado Generalísimo y Jefe del Estado. Una Junta
Técnica sustituyó a la de Defensa y Franco adquirió la condición de "Caudillo".
El bando sublevado se caracterizó por el exterminio del enemigo mediante la jurisdicción militar y
consejos de guerra. La violencia directa dejó miles de muertos en fosas y cunetas, y se crearon campos
de concentración con pésimas condiciones de salubridad. Las mujeres sufrieron violencia sexual y
vejaciones por ser de izquierdas.
, La Guerra Civil. La evolución política en ambos bandos
y las relaciones internacionales (1936-1939)
La Guerra Civil española (1936-1939) es uno de los acontecimientos más traumáticos de la historia de
España. Fue una confrontación sangrienta de ideologías con profundas consecuencias políticas,
económicas y sociales. No se puede desligar del contexto internacional (Gran Depresión, apogeo del
fascismo y crisis democrática) e intervinieron Alemania, Italia y la URSS, siendo un precedente de la
Segunda Guerra Mundial. La República sufrió en julio de 1936 un golpe militar que derivó en la
guerra.
Durante la Guerra Civil el bando republicano contó con tres gobiernos:
El gobierno de José Giral (julio-septiembre de 1936) se vio desbordado por una revolución social
en respuesta al golpe militar. Se formaron comités dirigidos por anarquistas, socialistas y
comunistas que realizaron detenciones, saqueos de iglesias y asesinatos de empresarios, religiosos y
derechistas, destacando Paracuellos del Jarama o el asedio del Santuario de la Virgen de la
Cabeza. Los comités colectivizaron tierras, empresas y transportes, y crearon columnas de milicianos.
Incapaz de acabar con la violencia en la retaguardia y la dispersión de poderes, Giral dimitió. Se formó
un gobierno de coalición dirigido por Francisco Largo Caballero (septiembre de 1936-mayo 1937),
con mayoría del PSOE y UGT, y presencia de republicanos, comunistas, un nacionalista vasco y
cuatro ministros de la CNT, como Federica Montseny.
Largo Caballero impulsó un gobierno de unidad, suprimió comités, aprobó el Estatuto Vasco y buscó
acabar con la violencia mediante la justicia. Además, creó el Ejército Popular con mandos
profesionales y brigadas mixtas.
Sin embargo, socialistas y comunistas defendían unificar el mando, mientras anarcosindicalistas y el
POUM querían avanzar en la revolución. En mayo de 1937, la Generalitat desalojó a los anarquistas
de Telefónica en Barcelona, desatando una lucha callejera armada entre ambos sectores con decenas
de muertos. El gobierno envió fuerzas policiales, quitó las competencias a la Generalitat y la derrota
revolucionaria supuso el fin del POUM y la pérdida de influencia de la CNT.
Estas jornadas llevaron a Manuel Azaña a nombrar presidente a Juan Negrín (mayo de 1937-marzo
de 1939), donde PSOE y PCE ganaron relevancia por su vinculación con la URSS. Negrín centralizó el
poder, reorganizó el ejército y reprimió a los anarquistas e ilegalizó al POUM, cuyo líder Andreu Nin
fue asesinado por servicios secretos soviéticos. Propugnó una política de resistencia para implicar a
las democracias, presentando el programa de los Trece Puntos para una España democrática con
amnistía.
Desde finales de 1938, el malestar y la escasez eran evidentes, surgiendo partidarios de pactar con
Franco. Negrín esperaba que una guerra europea salvara a la República, pero el Pacto de Múnich
liquidó esa idea. Finalmente, la derrota en el Ebro y el golpe de Casado en marzo de 1939 lo
desalojaron del poder.
En la España sublevada, los generales alzados (Mola, Queipo de Llano, Franco) proclamaron el estado
de guerra. Tras morir el general Sanjurjo en un accidente aéreo, se creó en Burgos la Junta de
Defensa Nacional, presidida por Miguel Cabanellas. Pronto se unificó el mando en Francisco Franco,
reconocido por Hitler y Mussolini, siendo nombrado Generalísimo y Jefe del Estado. Una Junta
Técnica sustituyó a la de Defensa y Franco adquirió la condición de "Caudillo".
El bando sublevado se caracterizó por el exterminio del enemigo mediante la jurisdicción militar y
consejos de guerra. La violencia directa dejó miles de muertos en fosas y cunetas, y se crearon campos
de concentración con pésimas condiciones de salubridad. Las mujeres sufrieron violencia sexual y
vejaciones por ser de izquierdas.