TEMA 15
Teodosio y el final del Imperio Romano
Resumen + glosario + cuestionario
UNED
, TEMA 15. – TEODOSIO Y EL FINAL DEL IMPERIO
A. TEDODOSIO
1. LA DINASTÍA VALENTINIANA
1. El interludio de Joviano (363-364)
La muerte de Juliano el Apóstata sin haber designado un sucesor marcó la extinción de la
dinastía constantiniana. En un contexto de campaña militar activa, el ejército recuperó su
papel como árbitro del poder político, imponiendo su voluntad para elegir a un nuevo
monarca que lograra un equilibrio entre los partidarios de las políticas de Juliano y los de
Constancio II.
Joviano, originario de Panonia, fue la solución de compromiso. Su breve reinado estuvo
definido por tres ejes fundamentales:
• La paz con Persia: Ante la crítica situación militar, Joviano se vio obligado a pactar
una paz apresurada con Sapor II. Este tratado, tildado de "indigno" por las fuentes
contemporáneas, supuso la entrega de Nísibe y la cesión de las regiones ribereñas
del Tigris, que pasaron a ser vasallas de los persas.
• Restauración religiosa: Significó el abandono inmediato de la política pagana de
Juliano. Joviano restituyó al cristianismo los privilegios perdidos, devolviendo
bienes eclesiásticos y la libertad de enseñanza, aunque mantuvo una actitud de
tolerancia tanto hacia los paganos como hacia las distintas corrientes cristianas.
• Significado político: Su elección representó el triunfo de la oficialidad iliria y el fin
de las peligrosas tensiones internas del ejército que habían caracterizado los años
anteriores.
Joviano murió prematuramente el 17 de febrero de 364 en Capadocia, posiblemente por
la inhalación accidental de vapores de un brasero, dejando de nuevo el trono vacante y sin
descendencia.
2. Valentiniano I y Valente: La Partitio Imperii
Tras el fallecimiento de Joviano, los oficiales del ejército se reunieron en Nicea y eligieron
a Flavio Valentiniano, un oficial ilirio de raigambre cristiana y formación militar profesional.
Bajo la presión de sus soldados, Valentiniano nombró inmediatamente como coemperador
(augustus) de Oriente a su hermano menor, Valente.
Con ellos se consolidó una nueva aristocracia militar, poderosa desde la época de la dinastía
Severa, que buscaba reforzar la unidad imperial ante las crecientes presiones fronterizas.
Esto derivó en la primera partición efectiva de las funciones administrativas, militares y
territoriales del mundo romano, conocida como la partitio Imperii (364):
, • Valentiniano I asumió el gobierno del sector occidental.
• Valente se encargó del sector oriental.
Aunque se mantuvo la jefatura militar teórica de todo el mundo romano y una frontera
común, la división se hizo definitiva en la práctica. En materia religiosa, ambos acordaron
la libertad de conciencia, aunque con credos distintos: las fuentes indican que Valentiniano
se inclinó hacia el arrianismo, mientras que Valente se mantuvo fiel a la ortodoxia nicena.
2.1. Política Interior y Administración
Los nuevos emperadores iniciaron una depuración de la administración heredada de
Juliano y adoptaron medidas drásticas para sostener el Estado y el ejército en un clima de
inestabilidad económica:
1. Refuerzo de la herencia profesional: Se obligó a los hijos a seguir las profesiones de
sus padres para asegurar la continuidad de servicios críticos.
2. Presión sobre la burocracia: Se encargó a los gobernadores provinciales la
recaudación del impuesto fundiario, liberando a los curiales de una tarea que a
menudo no podían cumplir ante la resistencia de los poderosos.
3. Control social: Se prohibió a los curiales abandonar sus puestos y se persiguió a los
colonos fugitivos, síntoma de la crisis socioeconómica del colonato.
4. Autocracia: Se fortaleció el poder centralizado del emperador, militarizando gran
parte de la administración pública.
2.2. Política Exterior: El fin de la estabilidad
• Occidente: Valentiniano tuvo que enfrentar la revuelta del mauritano Firmo en el
norte de África (372), apoyada por tribus interiores y movimientos sociales como
los bagaudas. Esta sublevación, que desafiaba el poder romano con tintes socio-
religiosos, fue aplastada por el magister equitum Teodosio (padre del futuro
emperador Teodosio I).
• Oriente: Valente enfrentó la usurpación de Procopio (365), quien intentó restaurar
el legado de Juliano. Sin embargo, el desafío más grave llegó en el 376, cuando la
presión de los hunos empujó a los visigodos a cruzar el Danubio. Valente permitió
su asentamiento en Tracia, pero los abusos de los funcionarios romanos
provocaron una rebelión que culminó en la batalla de Adrianópolis (378). Valente
murió en el campo de batalla, lo que supuso un golpe devastador para el prestigio
romano y constató la pérdida de control sobre los territorios dominados por los
godos.
3. Graciano (367/375-383)
Tras la muerte de Valentiniano I en 375, su hijo mayor Graciano, que ya ostentaba el título
de augustus desde el 367, asumió el poder en Occidente. Graciano poseía una gran
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