Problema de la realidad (Ontología)
Según Platón las ideas existen formando un mundo inteligible, las ideas son la esencia
permanente y universal de las cosas concretas y materiales. Las ideas son eternas e
inmateriales. Cada idea es única y no cambia. Dentro de las ideas hay una jerarquía; la más
importante es la idea de Bien, después está la Justicia y la Belleza, detrás las matemáticas
y luego el resto de ideas de todas las cosas.
Las ideas son la causa de que existan las cosas del mundo sensible, es el mundo que
vemos con los sentidos que ha sido construido por el Demiurgo, tomando por modelo a las
Ideas e imprimiendo la forma de estas en la materia eterna pero informe. Las cosas son
copias imperfectas y cambiantes de las ideas.
Platón defiende un dualismo ontológico, existen dos tipos de realidad, una material que
captamos por los sentidos, el mundo sensible, y otra que es la verdadera y sólo podemos
conocer con la razón, el mundo inteligible.
Platón explica su teoría mediante el mito de la caverna, el cuál nos presenta a unos
hombres que se hallan en una cueva atados a unas cadenas y solo pueden mirar hacia la
pared del fondo de la caverna, donde se proyectan sombras causadas por un fuego exterior
que entra por una abertura en el techo a la espalda de los prisioneros.
Con esto pretende significar que vivimos viendo sombras, mientras que la verdadera
realidad que la causa sólo llegaremos a conocerla si dejamos de confundir las sombras con
la verdad y nos volvemos hacia la luz, y mediante una educación gradual que va pasando
por distintos saberes hasta alcanzar a ver con los ojos del alma, con la razón.
La realidad que causa esas sombras es el Bien, que Platón identifica con el sol.
Problema del conocimiento
Igual que Parménides, Platón distingue dos tipos de conocimiento, el sensible, que nos lo
dan los sentidos, que solo alcanza el grado de opinión, y el inteligible, el de la razón,
conocimiento de esencias universales, en su mayor grado es lo que debería llamarse
ciencia.
Para alcanzar la ciencia, el alma se educa a través de 4 grados de conocimiento:
Eikasia (imaginación), Pistis (creencia), Dianoia (inteligencia deductiva) y Noesis (intuición
intelectual). La Eikasia y la Pistis son conocimiento sensible, y la Dianoia y la Noesis son
conocimiento inteligible.
Igual que Sócrates, Platón dice que conocer las ideas es recordarlas. La educación consiste
en hacer reminiscencia, hacer que el alma recuerde las ideas que ya conoce pero tiene
olvidadas. Ya las conoce porque el alma vivió en el mundo inteligible antes de unirse al
cuerpo y allí las contempló.
El método para hacer reminiscencia es el diálogo, y la ciencia que permite recordar las
ideas es la dialéctica.
Es la actividad de la razón dialógica para llegar a la noesis. Su objeto de conocimiento es el
mundo inteligible y, en último término la idea de Bien, que es el principio de todo ser. Llegar
Según Platón las ideas existen formando un mundo inteligible, las ideas son la esencia
permanente y universal de las cosas concretas y materiales. Las ideas son eternas e
inmateriales. Cada idea es única y no cambia. Dentro de las ideas hay una jerarquía; la más
importante es la idea de Bien, después está la Justicia y la Belleza, detrás las matemáticas
y luego el resto de ideas de todas las cosas.
Las ideas son la causa de que existan las cosas del mundo sensible, es el mundo que
vemos con los sentidos que ha sido construido por el Demiurgo, tomando por modelo a las
Ideas e imprimiendo la forma de estas en la materia eterna pero informe. Las cosas son
copias imperfectas y cambiantes de las ideas.
Platón defiende un dualismo ontológico, existen dos tipos de realidad, una material que
captamos por los sentidos, el mundo sensible, y otra que es la verdadera y sólo podemos
conocer con la razón, el mundo inteligible.
Platón explica su teoría mediante el mito de la caverna, el cuál nos presenta a unos
hombres que se hallan en una cueva atados a unas cadenas y solo pueden mirar hacia la
pared del fondo de la caverna, donde se proyectan sombras causadas por un fuego exterior
que entra por una abertura en el techo a la espalda de los prisioneros.
Con esto pretende significar que vivimos viendo sombras, mientras que la verdadera
realidad que la causa sólo llegaremos a conocerla si dejamos de confundir las sombras con
la verdad y nos volvemos hacia la luz, y mediante una educación gradual que va pasando
por distintos saberes hasta alcanzar a ver con los ojos del alma, con la razón.
La realidad que causa esas sombras es el Bien, que Platón identifica con el sol.
Problema del conocimiento
Igual que Parménides, Platón distingue dos tipos de conocimiento, el sensible, que nos lo
dan los sentidos, que solo alcanza el grado de opinión, y el inteligible, el de la razón,
conocimiento de esencias universales, en su mayor grado es lo que debería llamarse
ciencia.
Para alcanzar la ciencia, el alma se educa a través de 4 grados de conocimiento:
Eikasia (imaginación), Pistis (creencia), Dianoia (inteligencia deductiva) y Noesis (intuición
intelectual). La Eikasia y la Pistis son conocimiento sensible, y la Dianoia y la Noesis son
conocimiento inteligible.
Igual que Sócrates, Platón dice que conocer las ideas es recordarlas. La educación consiste
en hacer reminiscencia, hacer que el alma recuerde las ideas que ya conoce pero tiene
olvidadas. Ya las conoce porque el alma vivió en el mundo inteligible antes de unirse al
cuerpo y allí las contempló.
El método para hacer reminiscencia es el diálogo, y la ciencia que permite recordar las
ideas es la dialéctica.
Es la actividad de la razón dialógica para llegar a la noesis. Su objeto de conocimiento es el
mundo inteligible y, en último término la idea de Bien, que es el principio de todo ser. Llegar