TRABAJO PRÁCTICO SOBRE “LA
CELESTINA”
(TEMAS, ÉPOCA, PERSONAJES)
, 1) Explique los temas relevantes de La Celestina (al menos cinco) y a medida que
los desarrollen, incorpore ejemplos textuales claves de la obra que avalen lo que
usted está exponiendo.
La Muerte. Es uno de los dos temas principales de la obra de Rojas, ya que todos los
personajes principales de la misma terminan muertos en diferentes circunstancias, algo
que viene anunciado desde el título que porta de “tragicomedia”. Dice Leguizamón que
“En la tragicomedia, la muerte es ya una presencia objetivada: Celestina muere
asesinada, Calixto accidentalmente, Melibea, por propia voluntad, los criados,
ejecutados por la ley.” (1981, pág. 29); la autora hace notar que las muertes de los
personajes no sólo se vinculan con la condición social de los involucrados (por ejemplo,
los criados son castigados bajo el peso de la ley por asesinato, mientras que los
enamorados que pertenecen a una clase social superior encuentran la muerte de maneras
menos “vergonzosas”), sino que la muerte es presentada como castigo por los excesos
cometidos por estos personajes, por dejarse arrastrar por los “amores clandestinos, las
pasiones desordenadas” (Leguizamón 1981, pág. 29). Esta forma de representar la
muerte se vincula con el espíritu de época en el que fue escrita la novela –siglo XV-,
donde la muerte comienza a ser vista como una pérdida, como algo que impide gozar de
las experiencias de la vida, una visión que se encuentra alejada del ideario cristiano. Es
por esto que nuestros personajes aprovecharán su tiempo de vida para probar todos los
placeres terrenos, como plantea Maravall, aclarando no obstante que “los deleites de la
vida logran que la muerte venga más rápido” (1968, pág. 175).
MELIBEA.- ¡Oh la más de las tristes triste! ¡Tan poco tiempo poseído el placer, tan presto venido el
dolor! (acto 19)
El amor. El amor cortés que había predominado en el siglo anterior ahora desaparece y
es reemplazado –y parodiado- por un amor más pasional, más lujurioso, más instintivo.
Al igual que sucede con la muerte, el amor está condicionado por la situación histórica
de la sociedad en que se da, dice Maravall (1968), y en este siglo vamos a hallar una
concepción del amor en la cual el mismo es presentado como un orden natural en el cual
los personajes van a buscar su plenitud.
Melibea: Cuando el corazón está embargado de pasión, están cerrados los oídos al consejo, y en
tal tiempo las palabras sensatas, en lugar de amansar, acrecientan la saña. (acto 20)
Este nuevo “amor extático” (Maravall 1968, pág. 148) es libre, violento, “el amor como
dolor, llaga, enfermedad, locura, fuego” (Maravall 1968, pág. 149); que tiene como
objetivo desarmonizar a las personas, hacerlas perseguir el goce amoroso aunque eso
signifique la muerte. Para Díaz Plaja (1969), este cambio en la concepción del amor se
vincula con la aparición de dos filosofías renacentistas: la epicúrea, que aconseja el goce
de los sentidos, y la estoica, que no condena el suicidio –que finalmente termina
realizando Melibea-.
Oh bienaventurada muerte aquella que deseada a los afligidos viene
(Calisto, Acto I)
No es tiempo de yo vivir (Melibea, acto XIX)
CELESTINA”
(TEMAS, ÉPOCA, PERSONAJES)
, 1) Explique los temas relevantes de La Celestina (al menos cinco) y a medida que
los desarrollen, incorpore ejemplos textuales claves de la obra que avalen lo que
usted está exponiendo.
La Muerte. Es uno de los dos temas principales de la obra de Rojas, ya que todos los
personajes principales de la misma terminan muertos en diferentes circunstancias, algo
que viene anunciado desde el título que porta de “tragicomedia”. Dice Leguizamón que
“En la tragicomedia, la muerte es ya una presencia objetivada: Celestina muere
asesinada, Calixto accidentalmente, Melibea, por propia voluntad, los criados,
ejecutados por la ley.” (1981, pág. 29); la autora hace notar que las muertes de los
personajes no sólo se vinculan con la condición social de los involucrados (por ejemplo,
los criados son castigados bajo el peso de la ley por asesinato, mientras que los
enamorados que pertenecen a una clase social superior encuentran la muerte de maneras
menos “vergonzosas”), sino que la muerte es presentada como castigo por los excesos
cometidos por estos personajes, por dejarse arrastrar por los “amores clandestinos, las
pasiones desordenadas” (Leguizamón 1981, pág. 29). Esta forma de representar la
muerte se vincula con el espíritu de época en el que fue escrita la novela –siglo XV-,
donde la muerte comienza a ser vista como una pérdida, como algo que impide gozar de
las experiencias de la vida, una visión que se encuentra alejada del ideario cristiano. Es
por esto que nuestros personajes aprovecharán su tiempo de vida para probar todos los
placeres terrenos, como plantea Maravall, aclarando no obstante que “los deleites de la
vida logran que la muerte venga más rápido” (1968, pág. 175).
MELIBEA.- ¡Oh la más de las tristes triste! ¡Tan poco tiempo poseído el placer, tan presto venido el
dolor! (acto 19)
El amor. El amor cortés que había predominado en el siglo anterior ahora desaparece y
es reemplazado –y parodiado- por un amor más pasional, más lujurioso, más instintivo.
Al igual que sucede con la muerte, el amor está condicionado por la situación histórica
de la sociedad en que se da, dice Maravall (1968), y en este siglo vamos a hallar una
concepción del amor en la cual el mismo es presentado como un orden natural en el cual
los personajes van a buscar su plenitud.
Melibea: Cuando el corazón está embargado de pasión, están cerrados los oídos al consejo, y en
tal tiempo las palabras sensatas, en lugar de amansar, acrecientan la saña. (acto 20)
Este nuevo “amor extático” (Maravall 1968, pág. 148) es libre, violento, “el amor como
dolor, llaga, enfermedad, locura, fuego” (Maravall 1968, pág. 149); que tiene como
objetivo desarmonizar a las personas, hacerlas perseguir el goce amoroso aunque eso
signifique la muerte. Para Díaz Plaja (1969), este cambio en la concepción del amor se
vincula con la aparición de dos filosofías renacentistas: la epicúrea, que aconseja el goce
de los sentidos, y la estoica, que no condena el suicidio –que finalmente termina
realizando Melibea-.
Oh bienaventurada muerte aquella que deseada a los afligidos viene
(Calisto, Acto I)
No es tiempo de yo vivir (Melibea, acto XIX)