TEMA 1: LA ROMANIZACIÓN.
I. INTRODUCCIÓN
El objetivo de los romanos cuando llegaron a la península en el año 218 a.C. era vencer a los cartagineses
tras la ruptura del Tratado del Ebro. Tras conseguir expulsarlos, comenzaron la conquista dividida en tres
fases que acabó en el año 19 a.C., con el norte peninsular. La presencia militar romana pasó a ser
permanente, debido a los muchos recursos que podían aprovechar: minería, cultivos, soldados… Los
primeros gobernadores fueron militares y llevaban acabo expediciones al interior para evitar posibles
ataques de las tribus indígenas. Sin embargo, a cambio de esta explotación los pueblos de la península
consiguieron múltiples avances y un cambio significable en sus modos de vida.
II DESARROLLO
Por romanización se entiende el proceso histórico de aculturación iniciado en el siglo III a.C. mediante el
cual la población indígena asimiló los modos de vida romanos: estructuras políticas, económicas, sociales y
culturales.
A. ADMINISTRACIÓN PROVINCIAL.
Se distinguen tres etapas en la evolución administrativa romana:
• Durante la República se dividió la península en dos provincias: Hispania Citerior e Hispania Ulterior. Al
frente de cada una de ellas estaba un pretor.
• Durante el Alto Imperio, Octavio divide Hispania en 3 provincias: Tarraconensis (Tarraco), Lusitania
(Emérita Augusta) y Bética (Corduba).
• En la crisis del Bajo Imperio aparecieron las diócesis de las Hispanias que constaban de siete provincias:
Gallaecia, Cartaginense, Baleares, Mauritania Tingitana, Tarraconense, Lusitania y Bética.
B. ESTRUCTURA ECONÓMICA Y SOCIAL.
La llegada de los romanos supuso la explotación de las tierras, formando latifundios, incorporando técnicas
como el arado romano y el barbecho. Junto con la ganadería, explotaban los productos de la triada
mediterránea y se impuso la villa romana, grandes granjas autosuficientes. Pero el recurso más explotado
fue la minería, sobre todo las minas de plata de Cartago Nova, de oro en León, plomo, hierro, etc. Esta era
dependiente de la mano de obra esclava.
La sociedad era desigual, no todos tenían derechos y había categorías:
- Una minoría de colonos romanos, plenos de derechos, que controlaban los sectores político-económicos.
- Las élites indígenas, que imitaban a los romanos y posteriormente se convirtieron en ciudadanos.
- Los indígenas libres, que eran la base de la sociedad y tardaron en adoptar las costumbres romanas.
- Los libertos y esclavos ocupaban el último escalón, no tenían derechos.
C. LA URBANIZACIÓN. LAS OBRAS PÚBLICAS.
La unidad administrativa básica establecida por los romanos fue la ciudad, que se convirtió en el
instrumento de romanización. Por un lado, crean nuevas ciudades (colonias) que eran plenamente romanas
y por otro, transforman otras ya existentes en romanas (municipios), con un régimen jurídico similar. El
resto de ciudades indígenas (estipendiarias) pagaban un impuesto para mantener su administración local.
I. INTRODUCCIÓN
El objetivo de los romanos cuando llegaron a la península en el año 218 a.C. era vencer a los cartagineses
tras la ruptura del Tratado del Ebro. Tras conseguir expulsarlos, comenzaron la conquista dividida en tres
fases que acabó en el año 19 a.C., con el norte peninsular. La presencia militar romana pasó a ser
permanente, debido a los muchos recursos que podían aprovechar: minería, cultivos, soldados… Los
primeros gobernadores fueron militares y llevaban acabo expediciones al interior para evitar posibles
ataques de las tribus indígenas. Sin embargo, a cambio de esta explotación los pueblos de la península
consiguieron múltiples avances y un cambio significable en sus modos de vida.
II DESARROLLO
Por romanización se entiende el proceso histórico de aculturación iniciado en el siglo III a.C. mediante el
cual la población indígena asimiló los modos de vida romanos: estructuras políticas, económicas, sociales y
culturales.
A. ADMINISTRACIÓN PROVINCIAL.
Se distinguen tres etapas en la evolución administrativa romana:
• Durante la República se dividió la península en dos provincias: Hispania Citerior e Hispania Ulterior. Al
frente de cada una de ellas estaba un pretor.
• Durante el Alto Imperio, Octavio divide Hispania en 3 provincias: Tarraconensis (Tarraco), Lusitania
(Emérita Augusta) y Bética (Corduba).
• En la crisis del Bajo Imperio aparecieron las diócesis de las Hispanias que constaban de siete provincias:
Gallaecia, Cartaginense, Baleares, Mauritania Tingitana, Tarraconense, Lusitania y Bética.
B. ESTRUCTURA ECONÓMICA Y SOCIAL.
La llegada de los romanos supuso la explotación de las tierras, formando latifundios, incorporando técnicas
como el arado romano y el barbecho. Junto con la ganadería, explotaban los productos de la triada
mediterránea y se impuso la villa romana, grandes granjas autosuficientes. Pero el recurso más explotado
fue la minería, sobre todo las minas de plata de Cartago Nova, de oro en León, plomo, hierro, etc. Esta era
dependiente de la mano de obra esclava.
La sociedad era desigual, no todos tenían derechos y había categorías:
- Una minoría de colonos romanos, plenos de derechos, que controlaban los sectores político-económicos.
- Las élites indígenas, que imitaban a los romanos y posteriormente se convirtieron en ciudadanos.
- Los indígenas libres, que eran la base de la sociedad y tardaron en adoptar las costumbres romanas.
- Los libertos y esclavos ocupaban el último escalón, no tenían derechos.
C. LA URBANIZACIÓN. LAS OBRAS PÚBLICAS.
La unidad administrativa básica establecida por los romanos fue la ciudad, que se convirtió en el
instrumento de romanización. Por un lado, crean nuevas ciudades (colonias) que eran plenamente romanas
y por otro, transforman otras ya existentes en romanas (municipios), con un régimen jurídico similar. El
resto de ciudades indígenas (estipendiarias) pagaban un impuesto para mantener su administración local.