LITIASIS RENAL
Introducción
La litiasis renal es una patología muy frecuente, del 5 al 12% de la población de los países
industrializados presenta un cuadro clínico antes de los 70 años de edad. Se ha evidenciado un
incremento progresivo en las últimas décadas asociado al aumento de pacientes con síndrome
metabólico. La sintomatología que presentan estos pacientes puede condicionar dolor, infección,
obstrucción o la ingesta de antiinflamatorios, es por ello que se considera un factor de riesgo
para desarrollar enfermedad renal crónica (ERC).
Existen cuatro etapas para la formación de cálculos. La primera es la sobresaturación de orina,
la segunda es la germinación cristalina. Luego, la tercera es el aumento de las partículas
formadas (por crecimiento de cristales o por la agregación de estos entre sí). Finalmente, la
cuarta es la nucleación del cálculo, reteniendo una o más partículas (previamente formadas en
el túbulo renal) en la pared de una papila o en las vías urinarias.
Diagnóstico y detección de cálculos
La presencia de uno o más cólicos nefríticos nos determina el diagnóstico, sin embargo debe
confirmarse con la presencia de cálculos o en su defecto con su expulsión.
La ecografía nos ayuda en la identificación de cálculos mediante su aspecto típico con una
imagen hiperecogénica con sombra acústica posterior. Siendo ésta más sensible (>80%) que
una radiografía simple de abdomen (50%) para su detección, excepto en la litiasis a nivel ureteral.
Clasificación metabólica de la Urolitiasis
La urolitiasis es un cuadro multifactorial que incluye factores genéticos, ambientales y dietéticos.
Los pacientes que presentan urolitiasis pueden clasificarse según la composición de los cálculos
o la anomalía metabólica causal. Según la composición, los más frecuentes son los de oxalato
cálcico (60-70%) seguidos de los de ácido úrico (10%), de estruvita (10%); en menor porcentaje
los de fosfato cálcico, apatita, brushita y cistina.
La clasificación según la anomalía metabólica puede clasificarse en dos tipos. Primero, aquellas
que favorecen la formación de cristales cuando existe una sobresaturación urinaria como los de
calcio, ácido úrico, oxalato y cistina. El segundo favorece la litogénesis cuándo sus niveles están
reducidos (por ser inhibidores de la cristalización). Por ejemplo, zinc, aluminio, magnesio, critrato,
pirofosfato, nefrocalcina, etc.
Introducción
La litiasis renal es una patología muy frecuente, del 5 al 12% de la población de los países
industrializados presenta un cuadro clínico antes de los 70 años de edad. Se ha evidenciado un
incremento progresivo en las últimas décadas asociado al aumento de pacientes con síndrome
metabólico. La sintomatología que presentan estos pacientes puede condicionar dolor, infección,
obstrucción o la ingesta de antiinflamatorios, es por ello que se considera un factor de riesgo
para desarrollar enfermedad renal crónica (ERC).
Existen cuatro etapas para la formación de cálculos. La primera es la sobresaturación de orina,
la segunda es la germinación cristalina. Luego, la tercera es el aumento de las partículas
formadas (por crecimiento de cristales o por la agregación de estos entre sí). Finalmente, la
cuarta es la nucleación del cálculo, reteniendo una o más partículas (previamente formadas en
el túbulo renal) en la pared de una papila o en las vías urinarias.
Diagnóstico y detección de cálculos
La presencia de uno o más cólicos nefríticos nos determina el diagnóstico, sin embargo debe
confirmarse con la presencia de cálculos o en su defecto con su expulsión.
La ecografía nos ayuda en la identificación de cálculos mediante su aspecto típico con una
imagen hiperecogénica con sombra acústica posterior. Siendo ésta más sensible (>80%) que
una radiografía simple de abdomen (50%) para su detección, excepto en la litiasis a nivel ureteral.
Clasificación metabólica de la Urolitiasis
La urolitiasis es un cuadro multifactorial que incluye factores genéticos, ambientales y dietéticos.
Los pacientes que presentan urolitiasis pueden clasificarse según la composición de los cálculos
o la anomalía metabólica causal. Según la composición, los más frecuentes son los de oxalato
cálcico (60-70%) seguidos de los de ácido úrico (10%), de estruvita (10%); en menor porcentaje
los de fosfato cálcico, apatita, brushita y cistina.
La clasificación según la anomalía metabólica puede clasificarse en dos tipos. Primero, aquellas
que favorecen la formación de cristales cuando existe una sobresaturación urinaria como los de
calcio, ácido úrico, oxalato y cistina. El segundo favorece la litogénesis cuándo sus niveles están
reducidos (por ser inhibidores de la cristalización). Por ejemplo, zinc, aluminio, magnesio, critrato,
pirofosfato, nefrocalcina, etc.