Conflictos Bélicos
A finales del siglo XIX España era una potencia de tercer orden en el contexto
internacional. Al fracaso de la revolución industrial en el país, se unía un sistema
político, el de la Restauración, con las consecuencias de una fuerte conflictividad
política interna y un alto grado de corrupción. Además, el país se encontraba aislado
internacionalmente, no contando en ninguna de las alianzas entre las potencias
europeas de la Europa de la Paz Armada. Todo ello explica que cuando se enfrente a
EEUU, una potencia económica y militar emergente, por la posesión de Cuba, España
sufra una humillante derrota. Frente a los intentos de continuar con el sistema político
imperante, surgen las tesis regeneracionistas que intentan una reforma profunda de la
estructura política, económica y social del país. Su fracaso supondrá el reforzamiento
de las fuerzas políticas.
Contexto Internacional: Liderazgo alemán gracias al Sistema de Alianzas del canciller
Bismarck (1871-1890), del que queda fuera España. Desarrollo espectacular de EEUU
tras la Guerra de Secesión (1861-1865), iniciando una política imperialista.
Remodelación del mapa colonial por las grandes potencias industriales a finales del
siglo XIX.
Causas internas en Cuba: Económicamente representaba una fuente de ingresos para
la economía española, a pesar de la incapacidad de España para absorber la
producción azucarera. Se produce la penetración económica de EEUU en la isla que
absorbía el 88% de las exportaciones cubanas pero sólo se suministraba el 37% de sus
importaciones.
Cuba desempeñó un importante papel en la vida española:
Políticamente, era un foco de conflictos permanente; militarmente, era el lugar ideal
para la adquisición de méritos militares. Tanto Cuba como Puerto Rico, se encontraban
sometidos al poder absoluto del capitán general de cada isla, lo que molestaba a las
élites criollas. La Guerra de Secesión norteamericana (1861-1865) había servido para
que dichas élites estuvieses a favor de la independencia de Cuba y de la abolición de la
esclavitud.
En 1868, estalló una revuelta conocida como el "Grito de Yara", que pretendía la
independencia de la isla, lo que provocó La Primera Guerra de Cuba (1868-1878), que
terminó con la firma de la Paz de Zanjón. En dicho acuerdo se establecía la abolición de
la esclavitud (lograda en 1888 con el gobierno de Sagasta) y se prometió una reforma
que contemplaba cierta autonomía (Antonio Maura) libertad de comercio y
representación en las Cortes, promesas no cumplidas, por lo que el problema del
independentismo quedó sin resolver
En 1879, dio comienzo un nuevo levantamiento contra las autoridades españolas (la
denominada "guerra chiquita") dirigida por Guillermo Moncada y Calixto García, pero
la falta de apoyo entre la población cubana favoreció que el movimiento fuese
reprimido en unos meses por el general Polavieja.
A finales del siglo XIX España era una potencia de tercer orden en el contexto
internacional. Al fracaso de la revolución industrial en el país, se unía un sistema
político, el de la Restauración, con las consecuencias de una fuerte conflictividad
política interna y un alto grado de corrupción. Además, el país se encontraba aislado
internacionalmente, no contando en ninguna de las alianzas entre las potencias
europeas de la Europa de la Paz Armada. Todo ello explica que cuando se enfrente a
EEUU, una potencia económica y militar emergente, por la posesión de Cuba, España
sufra una humillante derrota. Frente a los intentos de continuar con el sistema político
imperante, surgen las tesis regeneracionistas que intentan una reforma profunda de la
estructura política, económica y social del país. Su fracaso supondrá el reforzamiento
de las fuerzas políticas.
Contexto Internacional: Liderazgo alemán gracias al Sistema de Alianzas del canciller
Bismarck (1871-1890), del que queda fuera España. Desarrollo espectacular de EEUU
tras la Guerra de Secesión (1861-1865), iniciando una política imperialista.
Remodelación del mapa colonial por las grandes potencias industriales a finales del
siglo XIX.
Causas internas en Cuba: Económicamente representaba una fuente de ingresos para
la economía española, a pesar de la incapacidad de España para absorber la
producción azucarera. Se produce la penetración económica de EEUU en la isla que
absorbía el 88% de las exportaciones cubanas pero sólo se suministraba el 37% de sus
importaciones.
Cuba desempeñó un importante papel en la vida española:
Políticamente, era un foco de conflictos permanente; militarmente, era el lugar ideal
para la adquisición de méritos militares. Tanto Cuba como Puerto Rico, se encontraban
sometidos al poder absoluto del capitán general de cada isla, lo que molestaba a las
élites criollas. La Guerra de Secesión norteamericana (1861-1865) había servido para
que dichas élites estuvieses a favor de la independencia de Cuba y de la abolición de la
esclavitud.
En 1868, estalló una revuelta conocida como el "Grito de Yara", que pretendía la
independencia de la isla, lo que provocó La Primera Guerra de Cuba (1868-1878), que
terminó con la firma de la Paz de Zanjón. En dicho acuerdo se establecía la abolición de
la esclavitud (lograda en 1888 con el gobierno de Sagasta) y se prometió una reforma
que contemplaba cierta autonomía (Antonio Maura) libertad de comercio y
representación en las Cortes, promesas no cumplidas, por lo que el problema del
independentismo quedó sin resolver
En 1879, dio comienzo un nuevo levantamiento contra las autoridades españolas (la
denominada "guerra chiquita") dirigida por Guillermo Moncada y Calixto García, pero
la falta de apoyo entre la población cubana favoreció que el movimiento fuese
reprimido en unos meses por el general Polavieja.