LA CRÓNICA
(Apuntes cuaderno)
El exceso de información produce desinformación.
La rama de la interpretación consiste en una información valorada, explicada. Que nos den noticias pero que
vengan documentadas, que nos digan por qué ha ocurrido eso, qué consecuencias va a tener en el futuro, a
dónde nos va a llevar ese estado de cosas…eso es la interpretación. Esto se hace a través del género de la
crónica. La crónica es muy antigua, los romanos y griegos ya la escribían. Y hay toda una generación india.
Ese modo de narrar se traslada al periodismo, se hace más breve, pero también introduce ese elemento
diferenciador: la explicación, el hecho pero al mismo tiempo explicar sus razones. La crónica es el valor
añadido de la información. Así surge la interpretación.
Las primeras explicaciones vienen ya de los años 50, donde hay un autor llamado Lester Merkel que lo
explicó y puso un ejemplo muy claro: estábamos en plena guerra fría y él dijo:
- Decir que la Unión Soviética ha hecho publica una propuesta de paz eso es información.
- Decir que la US ha hecho una propuesta de paz y que no debe ser aceptada por estas razones eso
es opinión.
- Decir que la US ha hecho una propuesta de paz que consta de los siguientes puntos, cuya causa
responde a esta situación, que esto puede tener tales consecuencias, que depende del entendimiento
en las negociaciones para que esto llegue a buen puerto esto es interpretación.
La interpretación depende de la experiencia del cronista. El que hace ese texto no se limita a copiar la nota,
necesita haber estudiado la US y lo que pasa en esta situación de la guerra fría, necesita haber estado en la
US informando sobre las realidades para interpretar lo que hay detrás, lo que se quiere decir. Ofrece datos y
situaciones que ayudan a comprender esa situación. La experiencia de haber vivido esas situaciones. Por eso
la crónica no la puede escribir alguien nuevo en la redacción porque no puede entrar en ese análisis
profundo.
El peligro de la crónica o sea la interpretación es que, como la rama, se sitúa entre las dos ramas. Es un
punto intermedia que debe sostenerse en una raya en cuyas esquinas está la información y la opinión.
Encontrar ese punto intermedio, que no sea puro informativo ni que contenga opinión (nunca debe haber
opinión), es muy difícil. De hecho nunca se registran crónicas que sean crónicas al 100%. Siempre hay una
caída, en nuestros días hay caída hacia la información y antiguamente hacia la opinión.
Un corresponsal llamado Julio Camba: muchas de sus crónicas están en libros, y al leerlos parecen artículos
puestos unos al lado de otros. En nuestro días en cambio es muy difícil ver opinión. Hoy en día vemos la
crónica en todas las partes del periódico pero sobre todo llega a los lectores a través de Internacional. Porque
los corresponsales y enviados especiales son los que más recogen la crónica y los que más la practican.
En nuestros días pesa mucho la información. Nos encontramos con supuestas crónicas que son solo
informaciones. Una de las causas es la vaguería de algunos corresponsales, es más fácil escribir una
información que una crónica. Si tiene que hacer una crónica de Obama se la tiene que estudiar muy bien, ver
qué aporta sobre los discursos anteriores, a qué vienen determinadas frases. Estar muy pendiente de lo
anterior. Algún experto en la Casa Blanca.
Otro de los motivos es que las empresas tampoco están facilitando el hecho de que se escriban crónicas
porque son más caras. Un periodista puesto a hacer información puede sacarlas adelante y que le ocupe 9
,folios, pero si tiene que hacer una cosa profunda a lo mejor no puede hacer otra cosa aunque le ocupe solo 3.
Las empresas prefieren que, por el mismo precio, les rellenen una página que no un tercio.
Günter Grass: estamos hablando de hechos pero se queda todo en los hechos
Director del semanario alemán Die Sait: Giovanni Di Lorenzo. Cuando le entrevistaban, decía lo siguiente:
en plena crisis el periódico ha registrado sus mejores años. El truco fue estudiar en detalle las necesidades de
los lectores, ignorar a los asesores y seguir haciendo artículos largos, documentados, serios e incluso
difíciles. El periodismo escrito del futuro es el periodismo de orientación y profundización.
1930. Manuel Graña, autor de La escuela de periodismo, que era el manual de clase de la primera escuela de
periodismo, de El Debate. En ese libro hay una cita muy reveladora de que esto no se ha descubierto ahora:
“después de redactarla y titular la noticia suele sufrir otro proceso típicamente periodístico y separado del
periódico. Más aún, es el remate de la profesión misma. Este proceso consiste en el comentario de la noticia
y viene a ser su interpretación. En esta operación el periodista manifiesta sus mejores cualidades y presta a
la sociedad el servicio máximo: desentrañar y explicar el sentido político o social de la noticia, relacionarla
con otras noticias, con el pasado, el presente y el porvenir, ver los enlaces con otros hechos escudriñando los
en la historia, deduciendo sus consecuencias probables y exponiéndolas con doble sinceridad. Y esas
cualidades son las funciones supremas del periodismo moderno, tanto es así que la valoración e
interpretación pública de la noticia distingue a unos periódicos de otros. Y lo que distingue a los grandes
periodistas de los gacetilleros. Eso es lo que mueve a las muchedumbres y dirige el pensamiento de una
nación. En general puede decirse que un periódico pesa tanto en la vida pública cuanto valen la
interpretación o comentario que se añade a la noticia”.
Pedro Gómez Aparicio, escritor de Historia del periodismo español y experto en política internacional.
Escribía artículos enormes y los leían en la radio donde se le presentaba a los receptores como Pedro Go y
ahí se cortaba.
Lee ejemplos de interpretación e información para que distingamos una de otra. Atención también al tono
del texto.
(apuntes 9 de abril)
Hay una larga tradición en algunos campos: crónica parlamentaria por ejemplo, la crónica taurina, de moda,
sociedad (mucha en el 19), donde encontramos: educación, ciencia, consumo, ecología, famosos, tradición,
salud, etc. es una de las macro-secciones que tienen más interés para los lectores.
Hay unas crónicas en razón del lugar o del tema. Las del tema son aquellas que acabamos de nombrar. Las
del lugar son aquellas producidas por corresponsales y enviados especiales. Que son los que se ocupan de
países y suelen ir a la sección de extranjero.
Los corresponsales
Los corresponsales son redactores del periódico desplazados a otros países y que mantienen con su periódico
una relación muy directa, muy cotidiana, para ver qué escriben, cómo lo escriben, qué necesita el periódico
y qué pueden aportar ellos. Son un miembro más pero realiza su trabajo en una calle extranjera. Hay
diferentes clases, sabiendo que es general aunque en cada periódico tiene una traducción muy concreta:
- Redactores del periódico que se desplazan y vuelven a la redacción.
, - Corresponsales que no son de la redacción sino que tienen un contrato como si fueran de la
redacción, trabajan por contrato. Si el contrato es de 2 años, al cabo de dos años se revisa y se alarga
o se van.
- Aquellos que tienen un acuerdo verbal para encargarse de la información de un determinado país. Y
de vez en cuando publican en el periódico y cobran esa información. Si no es pactada previamente, si
no se publica no se paga; pero si está acordada, aunque no se publique, hay que pagarle.
- Freelance: tengo esto, os interesa? No suele utilizarse como corresponsal. El seguimiento de una
noticia en cada periódico, tiene su persona cercana. Si se utiliza mucho en fotografía, sobre todo el
lugares conflictivos donde no merece la pena económicamente mandar a alguien. Los periódicos no
acaban de fiarse de aquellos que no conocen.
Estos son, en principio, los corresponsales de una redacción. Pero cada periódico elige la modalidad que le
venga bien. No es obligatorio. (El País tiene estos)
Los que son locales.
Las agencias suelen tener corresponsalías que después se encargan de sacar su provecho porque un periódico
no puede pagarse un corresponsal, pero tal vez entre diez si pueden hacerlo.
No solamente viven en el extranjero, viven también en otras ciudades. El periódico de Burgos tendrá
corresponsales en Palencia y Valladolid. Los corresponsales en los pueblos normalmente no son pagados,
mas que simbólicamente.
En algunas ciudades incluso tienen una delegación, una redacción. Si tiene que ofrecer diariamente 2
páginas, eso necesita una redacción que tenga más de 1 persona. Además tendrán que tener colaboradores.
EFE es una empresa estatal porque una agencia difícilmente se sostiene por si misma económicamente.
Gasta mucho y no le interesa mantenerlo.
Aunque haya 6 redactores de la delegación, habrá uno que se encargue de escribir todos los días la crónica
porque eso puede tener mucho aprovechamiento para los periódicos porque les es más fácil publicarlo. No
tienen que elaborar de 0 sino solo retocar.
Los enviados especiales
Redactores de un medio que se desplazan temporalmente a otra ciudad, otro país, para servir a su medio
mientras dura la necesidad. Se basa en esa temporalidad, no es algo permanente. Es previsible el tiempo de
un acontecimiento concreto. Si es un sitio lejano, el periodista que va aprovecha para hacer algo más: un
reportaje, ver algo, etc. En cambio hay acontecimientos que se sabe cuando empiezan pero no cuando
acaban. Cuando el periodista de El País que fue a Siria cuando empezaron los conflictos.
No solo van a estas guerras. Es cualquiera que se desplace. Suelen estar especializados en una materia.
Hay algunos que hacen viajes agradables para cualquier cosa sin riesgo, pero hay otros que tienen que hacer
de situaciones de riesgo.
Vamos a hablar de los corresponsales:
Nace a principios del siglo XX. En el XIX prácticamente no hay corresponsales. Un periodista podía salir
del país y contarlo después pero nada mas. Comienzan a salir los periodistas españoles a otros países y eso
es algo que los lectores aprecian y valoran, da prestigio. Los primeros corresponsales son nombres como
Julio Camba, Salvador de Madariaga, Ramón Pérez de Ayala, Juan Pujol, Corpus Varga (pseudónimo),
Manuel Aznar, Josep Pla, Gaziel, Eugenio Xammar. Algunos de ellos son muy importantes también en la
literatura, como Ramiro de Maeztu. No son muchos.
(Apuntes cuaderno)
El exceso de información produce desinformación.
La rama de la interpretación consiste en una información valorada, explicada. Que nos den noticias pero que
vengan documentadas, que nos digan por qué ha ocurrido eso, qué consecuencias va a tener en el futuro, a
dónde nos va a llevar ese estado de cosas…eso es la interpretación. Esto se hace a través del género de la
crónica. La crónica es muy antigua, los romanos y griegos ya la escribían. Y hay toda una generación india.
Ese modo de narrar se traslada al periodismo, se hace más breve, pero también introduce ese elemento
diferenciador: la explicación, el hecho pero al mismo tiempo explicar sus razones. La crónica es el valor
añadido de la información. Así surge la interpretación.
Las primeras explicaciones vienen ya de los años 50, donde hay un autor llamado Lester Merkel que lo
explicó y puso un ejemplo muy claro: estábamos en plena guerra fría y él dijo:
- Decir que la Unión Soviética ha hecho publica una propuesta de paz eso es información.
- Decir que la US ha hecho una propuesta de paz y que no debe ser aceptada por estas razones eso
es opinión.
- Decir que la US ha hecho una propuesta de paz que consta de los siguientes puntos, cuya causa
responde a esta situación, que esto puede tener tales consecuencias, que depende del entendimiento
en las negociaciones para que esto llegue a buen puerto esto es interpretación.
La interpretación depende de la experiencia del cronista. El que hace ese texto no se limita a copiar la nota,
necesita haber estudiado la US y lo que pasa en esta situación de la guerra fría, necesita haber estado en la
US informando sobre las realidades para interpretar lo que hay detrás, lo que se quiere decir. Ofrece datos y
situaciones que ayudan a comprender esa situación. La experiencia de haber vivido esas situaciones. Por eso
la crónica no la puede escribir alguien nuevo en la redacción porque no puede entrar en ese análisis
profundo.
El peligro de la crónica o sea la interpretación es que, como la rama, se sitúa entre las dos ramas. Es un
punto intermedia que debe sostenerse en una raya en cuyas esquinas está la información y la opinión.
Encontrar ese punto intermedio, que no sea puro informativo ni que contenga opinión (nunca debe haber
opinión), es muy difícil. De hecho nunca se registran crónicas que sean crónicas al 100%. Siempre hay una
caída, en nuestros días hay caída hacia la información y antiguamente hacia la opinión.
Un corresponsal llamado Julio Camba: muchas de sus crónicas están en libros, y al leerlos parecen artículos
puestos unos al lado de otros. En nuestro días en cambio es muy difícil ver opinión. Hoy en día vemos la
crónica en todas las partes del periódico pero sobre todo llega a los lectores a través de Internacional. Porque
los corresponsales y enviados especiales son los que más recogen la crónica y los que más la practican.
En nuestros días pesa mucho la información. Nos encontramos con supuestas crónicas que son solo
informaciones. Una de las causas es la vaguería de algunos corresponsales, es más fácil escribir una
información que una crónica. Si tiene que hacer una crónica de Obama se la tiene que estudiar muy bien, ver
qué aporta sobre los discursos anteriores, a qué vienen determinadas frases. Estar muy pendiente de lo
anterior. Algún experto en la Casa Blanca.
Otro de los motivos es que las empresas tampoco están facilitando el hecho de que se escriban crónicas
porque son más caras. Un periodista puesto a hacer información puede sacarlas adelante y que le ocupe 9
,folios, pero si tiene que hacer una cosa profunda a lo mejor no puede hacer otra cosa aunque le ocupe solo 3.
Las empresas prefieren que, por el mismo precio, les rellenen una página que no un tercio.
Günter Grass: estamos hablando de hechos pero se queda todo en los hechos
Director del semanario alemán Die Sait: Giovanni Di Lorenzo. Cuando le entrevistaban, decía lo siguiente:
en plena crisis el periódico ha registrado sus mejores años. El truco fue estudiar en detalle las necesidades de
los lectores, ignorar a los asesores y seguir haciendo artículos largos, documentados, serios e incluso
difíciles. El periodismo escrito del futuro es el periodismo de orientación y profundización.
1930. Manuel Graña, autor de La escuela de periodismo, que era el manual de clase de la primera escuela de
periodismo, de El Debate. En ese libro hay una cita muy reveladora de que esto no se ha descubierto ahora:
“después de redactarla y titular la noticia suele sufrir otro proceso típicamente periodístico y separado del
periódico. Más aún, es el remate de la profesión misma. Este proceso consiste en el comentario de la noticia
y viene a ser su interpretación. En esta operación el periodista manifiesta sus mejores cualidades y presta a
la sociedad el servicio máximo: desentrañar y explicar el sentido político o social de la noticia, relacionarla
con otras noticias, con el pasado, el presente y el porvenir, ver los enlaces con otros hechos escudriñando los
en la historia, deduciendo sus consecuencias probables y exponiéndolas con doble sinceridad. Y esas
cualidades son las funciones supremas del periodismo moderno, tanto es así que la valoración e
interpretación pública de la noticia distingue a unos periódicos de otros. Y lo que distingue a los grandes
periodistas de los gacetilleros. Eso es lo que mueve a las muchedumbres y dirige el pensamiento de una
nación. En general puede decirse que un periódico pesa tanto en la vida pública cuanto valen la
interpretación o comentario que se añade a la noticia”.
Pedro Gómez Aparicio, escritor de Historia del periodismo español y experto en política internacional.
Escribía artículos enormes y los leían en la radio donde se le presentaba a los receptores como Pedro Go y
ahí se cortaba.
Lee ejemplos de interpretación e información para que distingamos una de otra. Atención también al tono
del texto.
(apuntes 9 de abril)
Hay una larga tradición en algunos campos: crónica parlamentaria por ejemplo, la crónica taurina, de moda,
sociedad (mucha en el 19), donde encontramos: educación, ciencia, consumo, ecología, famosos, tradición,
salud, etc. es una de las macro-secciones que tienen más interés para los lectores.
Hay unas crónicas en razón del lugar o del tema. Las del tema son aquellas que acabamos de nombrar. Las
del lugar son aquellas producidas por corresponsales y enviados especiales. Que son los que se ocupan de
países y suelen ir a la sección de extranjero.
Los corresponsales
Los corresponsales son redactores del periódico desplazados a otros países y que mantienen con su periódico
una relación muy directa, muy cotidiana, para ver qué escriben, cómo lo escriben, qué necesita el periódico
y qué pueden aportar ellos. Son un miembro más pero realiza su trabajo en una calle extranjera. Hay
diferentes clases, sabiendo que es general aunque en cada periódico tiene una traducción muy concreta:
- Redactores del periódico que se desplazan y vuelven a la redacción.
, - Corresponsales que no son de la redacción sino que tienen un contrato como si fueran de la
redacción, trabajan por contrato. Si el contrato es de 2 años, al cabo de dos años se revisa y se alarga
o se van.
- Aquellos que tienen un acuerdo verbal para encargarse de la información de un determinado país. Y
de vez en cuando publican en el periódico y cobran esa información. Si no es pactada previamente, si
no se publica no se paga; pero si está acordada, aunque no se publique, hay que pagarle.
- Freelance: tengo esto, os interesa? No suele utilizarse como corresponsal. El seguimiento de una
noticia en cada periódico, tiene su persona cercana. Si se utiliza mucho en fotografía, sobre todo el
lugares conflictivos donde no merece la pena económicamente mandar a alguien. Los periódicos no
acaban de fiarse de aquellos que no conocen.
Estos son, en principio, los corresponsales de una redacción. Pero cada periódico elige la modalidad que le
venga bien. No es obligatorio. (El País tiene estos)
Los que son locales.
Las agencias suelen tener corresponsalías que después se encargan de sacar su provecho porque un periódico
no puede pagarse un corresponsal, pero tal vez entre diez si pueden hacerlo.
No solamente viven en el extranjero, viven también en otras ciudades. El periódico de Burgos tendrá
corresponsales en Palencia y Valladolid. Los corresponsales en los pueblos normalmente no son pagados,
mas que simbólicamente.
En algunas ciudades incluso tienen una delegación, una redacción. Si tiene que ofrecer diariamente 2
páginas, eso necesita una redacción que tenga más de 1 persona. Además tendrán que tener colaboradores.
EFE es una empresa estatal porque una agencia difícilmente se sostiene por si misma económicamente.
Gasta mucho y no le interesa mantenerlo.
Aunque haya 6 redactores de la delegación, habrá uno que se encargue de escribir todos los días la crónica
porque eso puede tener mucho aprovechamiento para los periódicos porque les es más fácil publicarlo. No
tienen que elaborar de 0 sino solo retocar.
Los enviados especiales
Redactores de un medio que se desplazan temporalmente a otra ciudad, otro país, para servir a su medio
mientras dura la necesidad. Se basa en esa temporalidad, no es algo permanente. Es previsible el tiempo de
un acontecimiento concreto. Si es un sitio lejano, el periodista que va aprovecha para hacer algo más: un
reportaje, ver algo, etc. En cambio hay acontecimientos que se sabe cuando empiezan pero no cuando
acaban. Cuando el periodista de El País que fue a Siria cuando empezaron los conflictos.
No solo van a estas guerras. Es cualquiera que se desplace. Suelen estar especializados en una materia.
Hay algunos que hacen viajes agradables para cualquier cosa sin riesgo, pero hay otros que tienen que hacer
de situaciones de riesgo.
Vamos a hablar de los corresponsales:
Nace a principios del siglo XX. En el XIX prácticamente no hay corresponsales. Un periodista podía salir
del país y contarlo después pero nada mas. Comienzan a salir los periodistas españoles a otros países y eso
es algo que los lectores aprecian y valoran, da prestigio. Los primeros corresponsales son nombres como
Julio Camba, Salvador de Madariaga, Ramón Pérez de Ayala, Juan Pujol, Corpus Varga (pseudónimo),
Manuel Aznar, Josep Pla, Gaziel, Eugenio Xammar. Algunos de ellos son muy importantes también en la
literatura, como Ramiro de Maeztu. No son muchos.