Grado en Psicología 1 de 12
ACTIVIDAD:
CASO MATEO
D.K.
Psicología del Desarrollo I
Profesora: María Dolores López Salmerón
, Grado en Psicología 2 de 12
CASO DE MATEO
Mateo es un niño de tres años que asiste regularmente a una escuela infantil. De complexión
delgada y estatura acorde a su edad (aproximadamente 95 cm), presenta una apariencia saludable y
activa. Tiene el cabello castaño claro, lacio y corto, y unos ojos marrones grandes que reflejan
curiosidad constante por el entorno. Su piel es clara y no presenta ninguna condición médica
relevante; sus controles pediátricos están al día y no se han detectado alergias.
En el plano cognitivo, Mateo muestra un desarrollo adecuado para su edad. Es capaz de
identificar colores básicos como el rojo, el azul y el amarillo, y reconoce algunas formas
geométricas simples como el círculo y el cuadrado. Su lenguaje está en expansión: utiliza frases de
entre cuatro y cinco palabras, y su vocabulario supera las 500 palabras. Le gusta hacer preguntas
sobre lo que observa, especialmente aquellas que comienzan con “¿por qué?” o “¿qué es eso?”, lo
que evidencia una creciente capacidad de razonamiento y una fuerte motivación por aprender.
Reconoce su nombre escrito y algunas letras del abecedario, lo que indica un inicio temprano en la
conciencia fonológica.
En cuanto a su desarrollo motor, Mateo se desplaza con soltura por el espacio. Corre con
seguridad, aunque aún puede tropezar si se distrae. Sube y baja escaleras alternando los pies,
siempre que tenga un apoyo cercano. Disfruta de actividades que implican movimiento, como
saltar con ambos pies o lanzar pelotas pequeñas. A nivel de motricidad fina, muestra buen control
al usar lápices y crayones, adoptando un agarre tipo trípode. Puede dibujar líneas y círculos, y sus
garabatos comienzan a representar figuras humanas básicas. También es capaz de construir
torres con bloques y se alimenta solo, aunque ocasionalmente derrama líquidos o alimentos.
En lo emocional y social, Mateo es un niño alegre, expresivo y afectuoso. Se relaciona con
sus compañeros de manera positiva, aunque aún está en proceso de aprender a compartir y respetar
turnos. Busca constantemente la aprobación de los adultos y responde bien a las rutinas, que le
brindan seguridad. Aunque puede frustrarse cuando no logra lo que desea, comienza a mostrar
estrategias básicas para regular sus emociones, como pedir ayuda o retirarse momentáneamente del
juego. Es curioso, activo y disfruta explorar nuevos espacios, lo que lo convierte en un niño con
gran potencial para el aprendizaje a través del juego.
ACTIVIDAD:
CASO MATEO
D.K.
Psicología del Desarrollo I
Profesora: María Dolores López Salmerón
, Grado en Psicología 2 de 12
CASO DE MATEO
Mateo es un niño de tres años que asiste regularmente a una escuela infantil. De complexión
delgada y estatura acorde a su edad (aproximadamente 95 cm), presenta una apariencia saludable y
activa. Tiene el cabello castaño claro, lacio y corto, y unos ojos marrones grandes que reflejan
curiosidad constante por el entorno. Su piel es clara y no presenta ninguna condición médica
relevante; sus controles pediátricos están al día y no se han detectado alergias.
En el plano cognitivo, Mateo muestra un desarrollo adecuado para su edad. Es capaz de
identificar colores básicos como el rojo, el azul y el amarillo, y reconoce algunas formas
geométricas simples como el círculo y el cuadrado. Su lenguaje está en expansión: utiliza frases de
entre cuatro y cinco palabras, y su vocabulario supera las 500 palabras. Le gusta hacer preguntas
sobre lo que observa, especialmente aquellas que comienzan con “¿por qué?” o “¿qué es eso?”, lo
que evidencia una creciente capacidad de razonamiento y una fuerte motivación por aprender.
Reconoce su nombre escrito y algunas letras del abecedario, lo que indica un inicio temprano en la
conciencia fonológica.
En cuanto a su desarrollo motor, Mateo se desplaza con soltura por el espacio. Corre con
seguridad, aunque aún puede tropezar si se distrae. Sube y baja escaleras alternando los pies,
siempre que tenga un apoyo cercano. Disfruta de actividades que implican movimiento, como
saltar con ambos pies o lanzar pelotas pequeñas. A nivel de motricidad fina, muestra buen control
al usar lápices y crayones, adoptando un agarre tipo trípode. Puede dibujar líneas y círculos, y sus
garabatos comienzan a representar figuras humanas básicas. También es capaz de construir
torres con bloques y se alimenta solo, aunque ocasionalmente derrama líquidos o alimentos.
En lo emocional y social, Mateo es un niño alegre, expresivo y afectuoso. Se relaciona con
sus compañeros de manera positiva, aunque aún está en proceso de aprender a compartir y respetar
turnos. Busca constantemente la aprobación de los adultos y responde bien a las rutinas, que le
brindan seguridad. Aunque puede frustrarse cuando no logra lo que desea, comienza a mostrar
estrategias básicas para regular sus emociones, como pedir ayuda o retirarse momentáneamente del
juego. Es curioso, activo y disfruta explorar nuevos espacios, lo que lo convierte en un niño con
gran potencial para el aprendizaje a través del juego.