David González Valencia CRITERIOS DE NORMALIDAD
TEMA 5: CRITERIOS DE NORMALIDAD EN PSICOLOGÍA DE
LA PERSONALIDAD
5.1. INTRODUCCIÓN Y PLANTEAMIENTO.
Al abordar el estudio de las personalidades anómalas y tratar de
responder a la clasificación y probable etiología de las alteraciones de la
personalidad debemos detenernos en varios aspectos:
• Delimitar la frontera entre lo normal y lo anormal ya que, distintos
criterios de normalidad, conllevan implicaciones diversas de cara al
diagnóstico.
• La utilidad y dificultades de las descripciones diagnósticas y la
relación entre ellas y los distintos pronósticos de conducta que
puedan ser alterados con procedimientos terapéuticos específicos.
5.2. ALGUNAS PRECISIONES SOBRE EL CONCEPTO DE
PERSONALIDAD NORMAL.
Para poder definir personalidad normal es necesario responder a dos
cuestiones esenciales:
- Qué es personalidad.
- Qué es personalidad normal o ajustada.
Para responder a estos interrogantes debemos recurrir a dos
disciplinas fundamentales, la “Psicología de la Personalidad” y la
“Psicología Clínica”. En ambas disciplinas los conceptos de
normalidad/anormalidad han ido variando atendiendo al desarrollo de
tendencias, influencia de ciencias afines o motivos prácticos.
El concepto de personalidad normal se ha ido definiendo por
exclusión de lo que no es patología y, sólo en fechas relativamente
recientes, lo normal se ha tomado como centro prioritario de análisis y
estudio.
, David González Valencia CRITERIOS DE NORMALIDAD
5.3. LA PSICOLOGÍA DE LA PERSONALIDAD Y EL ESTUDIO
DE LA PERSONALIDAD NORMAL.
Respecto a la normalidad, y desde la psicología de la personalidad,
en resumen, puede decirse que, con respecto a los procesos de personalidad
normal, podemos mantener las siguientes conclusiones:
a. Aunque el concepto de personalidad hace referencia prioritariamente
a regularidades de la conducta que se mantienen más allá de
condiciones específicas en el ambiente, es preciso dar cabida en este
concepto a los modos peculiares de apartarse de esas regularidades
y a los procesos de discriminación y flexibilidad a que apuntan,
precisamente, las nociones de normalidad.
b. Las estrategias inferenciales de los individuos para manejarse en su
medio, sus esquemas cognitivos relativos a sí mimos y a los
contextos en que se desenvuelven, sus expectativas y otras variables
por las que se interesan los modelos cognitivos recientes son tan
esenciales a la hora de entender la normalidad y los trastornos como
los tradicionales conceptos emocionales.
c. Más que la tradicional alusión a disposiciones, rasgos y necesidades
de personalidad, es preciso apelar a procesos de interacción
recíproca que más específicamente conecten el repertorio de
conductas motoras, motivacionales y cognitivo – ligüísticas del
individuo con su medio ambiente personal y físico.
d. Todos los autores insisten la complejidad del funcionamiento del
individuo y señalan la necesidad de estudiarlo en su contexto natural
y a través de amplios períodos de tiempo.
Como se ha anticipado ya, el propio concepto de personalidad
normal se clarifica a partir del interés alternativo por las alternaciones, que
surge a medida que los psicólogos empiezan a participar en la clínica.
La psicología clínica, por tanto, será centro de interés de este
capítulo ya que es el único específico dedicado a ella siendo el resto más
propio de la psicología de la Personalidad.
, David González Valencia CRITERIOS DE NORMALIDAD
5.4. LA PSICOLOGÍA CLÍNICA Y EL ESTUDIO DE LOS
TRANSTORNOS:
Repercusiones sobre el concepto de normalidad.
La primera fase de este movimiento aplicado estuvo especialmente
centrada en la medida de la inteligencia como medio de estudiar el ajuste
del individuo. Los psicólogos clínicos que se dedicaban a la evaluación de
la inteligencia como medida de ajuste partían de dos supuestos (Rotter):
- Si el individuo en su vida normal no funcionaba como debería,
según su capacidad innata, es que padecía algún tipo de patología
física o mental.
- Es posible indicar no sólo la existencia de patología sino su
naturaleza específica. Hecho posible gracias a que el concepto
general de inteligencia se suponía compuesto de capacidades
específicas.
A medida que los test de inteligencia fueron ganando aceptación, los
psicólogos clínicos fueron trabajando más y más en instituciones clínicas
con una labor principal, el diagnóstico. Este hecho derivó en una
psicología clínica que asimiló la terminología y los conceptos de la
psiquiatría, en particular, y de la medicina, en general iniciando una
dirección que la limitaría seriamente en el futuro (La medicina ha sufrido
poca evolución desde el siglo XIX).
Quizás por ello, La psicología de la personalidad, como disciplina
académica, y la clínica, como aplicada, mantuvieron una escisión de la que
está costando, todavía hoy, recuperarse. Consiguientemente a ello, la
investigación sobre personalidad normal y los conceptos que
fundamentaron el diagnostico clínico de personalidades anómalas
siguieron caminos diferentes.
Diferentes concepciones de normalidad / anormalidad:
Desde la medicina y la psiquiatría
De este enlace de la psicología clínica con la medicina surgió el
primer modo de entender la normalidad en personalidad, el “modelo de
enfermedad”. La normalidad y la anormalidad son cualitativamente
distintas. La salud, pues, es conceptuada como la ausencia de enfermedad
TEMA 5: CRITERIOS DE NORMALIDAD EN PSICOLOGÍA DE
LA PERSONALIDAD
5.1. INTRODUCCIÓN Y PLANTEAMIENTO.
Al abordar el estudio de las personalidades anómalas y tratar de
responder a la clasificación y probable etiología de las alteraciones de la
personalidad debemos detenernos en varios aspectos:
• Delimitar la frontera entre lo normal y lo anormal ya que, distintos
criterios de normalidad, conllevan implicaciones diversas de cara al
diagnóstico.
• La utilidad y dificultades de las descripciones diagnósticas y la
relación entre ellas y los distintos pronósticos de conducta que
puedan ser alterados con procedimientos terapéuticos específicos.
5.2. ALGUNAS PRECISIONES SOBRE EL CONCEPTO DE
PERSONALIDAD NORMAL.
Para poder definir personalidad normal es necesario responder a dos
cuestiones esenciales:
- Qué es personalidad.
- Qué es personalidad normal o ajustada.
Para responder a estos interrogantes debemos recurrir a dos
disciplinas fundamentales, la “Psicología de la Personalidad” y la
“Psicología Clínica”. En ambas disciplinas los conceptos de
normalidad/anormalidad han ido variando atendiendo al desarrollo de
tendencias, influencia de ciencias afines o motivos prácticos.
El concepto de personalidad normal se ha ido definiendo por
exclusión de lo que no es patología y, sólo en fechas relativamente
recientes, lo normal se ha tomado como centro prioritario de análisis y
estudio.
, David González Valencia CRITERIOS DE NORMALIDAD
5.3. LA PSICOLOGÍA DE LA PERSONALIDAD Y EL ESTUDIO
DE LA PERSONALIDAD NORMAL.
Respecto a la normalidad, y desde la psicología de la personalidad,
en resumen, puede decirse que, con respecto a los procesos de personalidad
normal, podemos mantener las siguientes conclusiones:
a. Aunque el concepto de personalidad hace referencia prioritariamente
a regularidades de la conducta que se mantienen más allá de
condiciones específicas en el ambiente, es preciso dar cabida en este
concepto a los modos peculiares de apartarse de esas regularidades
y a los procesos de discriminación y flexibilidad a que apuntan,
precisamente, las nociones de normalidad.
b. Las estrategias inferenciales de los individuos para manejarse en su
medio, sus esquemas cognitivos relativos a sí mimos y a los
contextos en que se desenvuelven, sus expectativas y otras variables
por las que se interesan los modelos cognitivos recientes son tan
esenciales a la hora de entender la normalidad y los trastornos como
los tradicionales conceptos emocionales.
c. Más que la tradicional alusión a disposiciones, rasgos y necesidades
de personalidad, es preciso apelar a procesos de interacción
recíproca que más específicamente conecten el repertorio de
conductas motoras, motivacionales y cognitivo – ligüísticas del
individuo con su medio ambiente personal y físico.
d. Todos los autores insisten la complejidad del funcionamiento del
individuo y señalan la necesidad de estudiarlo en su contexto natural
y a través de amplios períodos de tiempo.
Como se ha anticipado ya, el propio concepto de personalidad
normal se clarifica a partir del interés alternativo por las alternaciones, que
surge a medida que los psicólogos empiezan a participar en la clínica.
La psicología clínica, por tanto, será centro de interés de este
capítulo ya que es el único específico dedicado a ella siendo el resto más
propio de la psicología de la Personalidad.
, David González Valencia CRITERIOS DE NORMALIDAD
5.4. LA PSICOLOGÍA CLÍNICA Y EL ESTUDIO DE LOS
TRANSTORNOS:
Repercusiones sobre el concepto de normalidad.
La primera fase de este movimiento aplicado estuvo especialmente
centrada en la medida de la inteligencia como medio de estudiar el ajuste
del individuo. Los psicólogos clínicos que se dedicaban a la evaluación de
la inteligencia como medida de ajuste partían de dos supuestos (Rotter):
- Si el individuo en su vida normal no funcionaba como debería,
según su capacidad innata, es que padecía algún tipo de patología
física o mental.
- Es posible indicar no sólo la existencia de patología sino su
naturaleza específica. Hecho posible gracias a que el concepto
general de inteligencia se suponía compuesto de capacidades
específicas.
A medida que los test de inteligencia fueron ganando aceptación, los
psicólogos clínicos fueron trabajando más y más en instituciones clínicas
con una labor principal, el diagnóstico. Este hecho derivó en una
psicología clínica que asimiló la terminología y los conceptos de la
psiquiatría, en particular, y de la medicina, en general iniciando una
dirección que la limitaría seriamente en el futuro (La medicina ha sufrido
poca evolución desde el siglo XIX).
Quizás por ello, La psicología de la personalidad, como disciplina
académica, y la clínica, como aplicada, mantuvieron una escisión de la que
está costando, todavía hoy, recuperarse. Consiguientemente a ello, la
investigación sobre personalidad normal y los conceptos que
fundamentaron el diagnostico clínico de personalidades anómalas
siguieron caminos diferentes.
Diferentes concepciones de normalidad / anormalidad:
Desde la medicina y la psiquiatría
De este enlace de la psicología clínica con la medicina surgió el
primer modo de entender la normalidad en personalidad, el “modelo de
enfermedad”. La normalidad y la anormalidad son cualitativamente
distintas. La salud, pues, es conceptuada como la ausencia de enfermedad