PEDAGOGOS/AS Y LA ESCUELA NUEVA: recorrido histórico
LA ESCUELA NUEVA
Se trata de un movimiento de renovación pedagógica que surge a finales del siglo XIX y principios
del XX como una reacción contra la educación tradicional. Su objetivo principal es poner al
alumnado en el centro del proceso educativo, promoviendo el aprendizaje activo, la autonomía, la
creatividad y la formación integral. Esta corriente se saba en la idea de que el alumno aprende
haciendo y no solamente escuchando. La filosofía de la Escuela Nueva se centra en dos partes
que se diferencian a la vez que se complementan:
- La actuación es individualizada, porque defiende que hay que responder a la personalidad
de cada niño.
- La acción socializadora, porque destaca la conducta de la persona con respecto al mundo
que le rodea.
El juego responde a estas dos actuaciones. Por un lado, respeta la actividad individual de cada
niño, le permite elaborar el mundo «a su manera», reinventar y reconducir los hechos según sus
motivaciones. Por otro lado, supone una gran oportunidad para el desarrollo social. Todos los
niños aprenden a convivir, compartir, coordinarse, planificar en grupo. Elaboran propuestas
conjuntas, poco a poco van siendo capaces de escuchar al otro, tener en cuenta el punto de vista
de los demás.
Los aspectos fundamentales en que se apoyan los principios de la Escuela Nueva son:
- Una nueva forma de entender la infancia. Sus defensores buscan las necesidades del niño
para ajustar el proceso educativo.
- Una nueva forma de encauzar el papel del profesor. Este pasa de ser «instructor-
expositor» a «estar presente». Ya no es un mero transmisor de conocimientos, sino que su
misión será orientar y motivar la actividad mental y física del niño.
- Una renovación metodológica. Se fomentan los métodos activos, que se concretan en los
principios de intervención de la Escuela Nueva: motivación, socialización, individualización,
globalización, intuición, colaboración familia-escuela y, por supuesto, el juego.
PEDAGOGOS
FREUD
Sigmund Freud (1856-1939), neurólogo y psiquiatra austríaco, es el representante de las teorías
modernas como fundador del psicoanálisis.
Según Freud el juego es un proceso interno de naturaleza emocional vinculado a la expresión de
los instintos, especialmente al instinto de placer. Los estudios psicoanalíticos han analizado la
relación entre la actividad lúdica del niño y su desarrollo afectivo y psicosexual. La actividad lúdica
se define como la escenificación en que las emociones pueden ser liberadas. Interpreta el juego
como la proyección de deseos.
Observando detenidamente los juegos de su nieto, reconoció que en esta actividad también
actúan las experiencias reales y no solo las proyecciones del inconsciente. Esto se puede
observar cuando el niño representa sus conflictos y sucesos desagradables con el fin de
dominarlos, reordenarlos y manejarlos.
El niño es capaz de crear un mundo propio en el que pueda repetir las experiencias agradables
que le apetezcan y cambiar el modo en que se suceden los hechos. Esta teoría resalta la
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, importancia del valor terapéutico y diagnóstico del juego, ya que el niño muestra su mundo
interior, expresa sus deseos y conflictos personales.
MONTESSORI
Papel de los niños en la escuela
María Montessori nació en Italia, el 31 de agosto de 1870. Fue una pedagoga italiana que renovó
la educación desarrollando un particular método que lleva su nombre, método Montessori, que se
inicia en escuelas primarias italianas y más tarde en todo el mundo.
María Montessori crítica la escuela tradicional en la que el profesor explica al niño. Para ella los
niños y las niñas tienen una gran capacidad de aprender por sí mismos y pueden desarrollarse
solos. La escuela debe ayudar al niño a buscar ese conocimiento sin imponer sus ideas. EL niño
es una persona que debe descubrir las cosas por sí mismo. Ella creía que los niños tienen dentro
de sí un potencial natural para crecer, desarrollarse y aprender, y que la educación debe ayudar a
liberar ese potencial, no imponer ideas desde fuera.
El papel del niño es el de ser el protagonista del aprendizaje. En este método los niños tienen
libertad para moverse, elegir actividades y aprender a su ritmo, siempre dentro de un ambiente
cuidadosamente preparado por el adulto. El papel del profesor no es el de transmitir información,
sino el de observar, guiar y acompañar, respetando los intereses y el ritmo de cada niño.
El método Montessori propone la máxima libertad posible, de modo que el niño aprende por sí
mismo y a el ritmo de sus propios descubrimientos y conocimientos. En el método Montessori el
papel de los niños/as es fundamental y se le considera como un ser activo y protagonista de su
propio proceso de aprendizaje. La filosofía de María Montessori se basa en la idea de que cada
niño es único y tiene un potencial innato para aprender y desarrollarse.
Se cree en el potencial innato de cada niño para aprender y crecer. Defiende que el niño tiene la
libertad de elegir sus actividades.
El alumno en el método Montessori tiene un rol activo y autónomo, a diferencia de las aulas
tradicionales donde el profesor suele ser el centro del proceso de enseñanza , en este método el
profesor actúa como un guía o facilitador. El alumno tiene la libertad de elegir las actividades que
le interesan y trabajar en ellas a su propio ritmo.
Además el alumno en el método Montessori tiene la oportunidad de trabajar en grupos de distintas
edades que ayuda a que aprendan unos de otros.
Para María Montessori los niños son capaces de transformar el mundo si se les da el ambiente
adecuado para crecer con libertad, respeto y responsabilidad. También creía que, si se educa al
niño en la paz, la autonomía y el respeto mutuo, se estaría sembrando la base para una sociedad
más justa y pacífica en el futuro.
Para ella, cada etapa del desarrollo infantil es única, y el adulto debe aprender a observar y
respetar esas etapas.
Aportaciones a la escuela
María Montessori revolucionó la manera de ver la educación y puso en duda la forma de enseñar
de las escuelas que existían hasta ese momento.
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LA ESCUELA NUEVA
Se trata de un movimiento de renovación pedagógica que surge a finales del siglo XIX y principios
del XX como una reacción contra la educación tradicional. Su objetivo principal es poner al
alumnado en el centro del proceso educativo, promoviendo el aprendizaje activo, la autonomía, la
creatividad y la formación integral. Esta corriente se saba en la idea de que el alumno aprende
haciendo y no solamente escuchando. La filosofía de la Escuela Nueva se centra en dos partes
que se diferencian a la vez que se complementan:
- La actuación es individualizada, porque defiende que hay que responder a la personalidad
de cada niño.
- La acción socializadora, porque destaca la conducta de la persona con respecto al mundo
que le rodea.
El juego responde a estas dos actuaciones. Por un lado, respeta la actividad individual de cada
niño, le permite elaborar el mundo «a su manera», reinventar y reconducir los hechos según sus
motivaciones. Por otro lado, supone una gran oportunidad para el desarrollo social. Todos los
niños aprenden a convivir, compartir, coordinarse, planificar en grupo. Elaboran propuestas
conjuntas, poco a poco van siendo capaces de escuchar al otro, tener en cuenta el punto de vista
de los demás.
Los aspectos fundamentales en que se apoyan los principios de la Escuela Nueva son:
- Una nueva forma de entender la infancia. Sus defensores buscan las necesidades del niño
para ajustar el proceso educativo.
- Una nueva forma de encauzar el papel del profesor. Este pasa de ser «instructor-
expositor» a «estar presente». Ya no es un mero transmisor de conocimientos, sino que su
misión será orientar y motivar la actividad mental y física del niño.
- Una renovación metodológica. Se fomentan los métodos activos, que se concretan en los
principios de intervención de la Escuela Nueva: motivación, socialización, individualización,
globalización, intuición, colaboración familia-escuela y, por supuesto, el juego.
PEDAGOGOS
FREUD
Sigmund Freud (1856-1939), neurólogo y psiquiatra austríaco, es el representante de las teorías
modernas como fundador del psicoanálisis.
Según Freud el juego es un proceso interno de naturaleza emocional vinculado a la expresión de
los instintos, especialmente al instinto de placer. Los estudios psicoanalíticos han analizado la
relación entre la actividad lúdica del niño y su desarrollo afectivo y psicosexual. La actividad lúdica
se define como la escenificación en que las emociones pueden ser liberadas. Interpreta el juego
como la proyección de deseos.
Observando detenidamente los juegos de su nieto, reconoció que en esta actividad también
actúan las experiencias reales y no solo las proyecciones del inconsciente. Esto se puede
observar cuando el niño representa sus conflictos y sucesos desagradables con el fin de
dominarlos, reordenarlos y manejarlos.
El niño es capaz de crear un mundo propio en el que pueda repetir las experiencias agradables
que le apetezcan y cambiar el modo en que se suceden los hechos. Esta teoría resalta la
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, importancia del valor terapéutico y diagnóstico del juego, ya que el niño muestra su mundo
interior, expresa sus deseos y conflictos personales.
MONTESSORI
Papel de los niños en la escuela
María Montessori nació en Italia, el 31 de agosto de 1870. Fue una pedagoga italiana que renovó
la educación desarrollando un particular método que lleva su nombre, método Montessori, que se
inicia en escuelas primarias italianas y más tarde en todo el mundo.
María Montessori crítica la escuela tradicional en la que el profesor explica al niño. Para ella los
niños y las niñas tienen una gran capacidad de aprender por sí mismos y pueden desarrollarse
solos. La escuela debe ayudar al niño a buscar ese conocimiento sin imponer sus ideas. EL niño
es una persona que debe descubrir las cosas por sí mismo. Ella creía que los niños tienen dentro
de sí un potencial natural para crecer, desarrollarse y aprender, y que la educación debe ayudar a
liberar ese potencial, no imponer ideas desde fuera.
El papel del niño es el de ser el protagonista del aprendizaje. En este método los niños tienen
libertad para moverse, elegir actividades y aprender a su ritmo, siempre dentro de un ambiente
cuidadosamente preparado por el adulto. El papel del profesor no es el de transmitir información,
sino el de observar, guiar y acompañar, respetando los intereses y el ritmo de cada niño.
El método Montessori propone la máxima libertad posible, de modo que el niño aprende por sí
mismo y a el ritmo de sus propios descubrimientos y conocimientos. En el método Montessori el
papel de los niños/as es fundamental y se le considera como un ser activo y protagonista de su
propio proceso de aprendizaje. La filosofía de María Montessori se basa en la idea de que cada
niño es único y tiene un potencial innato para aprender y desarrollarse.
Se cree en el potencial innato de cada niño para aprender y crecer. Defiende que el niño tiene la
libertad de elegir sus actividades.
El alumno en el método Montessori tiene un rol activo y autónomo, a diferencia de las aulas
tradicionales donde el profesor suele ser el centro del proceso de enseñanza , en este método el
profesor actúa como un guía o facilitador. El alumno tiene la libertad de elegir las actividades que
le interesan y trabajar en ellas a su propio ritmo.
Además el alumno en el método Montessori tiene la oportunidad de trabajar en grupos de distintas
edades que ayuda a que aprendan unos de otros.
Para María Montessori los niños son capaces de transformar el mundo si se les da el ambiente
adecuado para crecer con libertad, respeto y responsabilidad. También creía que, si se educa al
niño en la paz, la autonomía y el respeto mutuo, se estaría sembrando la base para una sociedad
más justa y pacífica en el futuro.
Para ella, cada etapa del desarrollo infantil es única, y el adulto debe aprender a observar y
respetar esas etapas.
Aportaciones a la escuela
María Montessori revolucionó la manera de ver la educación y puso en duda la forma de enseñar
de las escuelas que existían hasta ese momento.
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