TEMA 5. EPÍGRAFE 3. LAS VANGUARDIAS EN ESPAÑA: CREACIONISMO Y ULTRAÍSMO. RAMÓN GÓMEZ DE
LA SERNA
LAS VANGUARDIAS EN ESPAÑA
Las vanguardias llegan pronto a España, aunque tarda en desarrollarse una vanguardia específicamente
española. Las nuevas inquietudes vanguardistas llegan de la mano de Ramón Gómez de la Serna y Ortega y
Gasset. El primero introduce el futurismo en España y difunde el arte de vanguardia a partir de las tertulias
en el Café Pombo y las revistas de la época, por ejemplo Ortega y Gasset a través de la Revista de
Occidente y La deshumanización del arte.
Conviene señalar algunos rasgos propios de la vanguardia española que la diferencian de la europea. Uno
de ellos es la actitud menos radical de los movimientos españoles. También se aprecia la influencia
selectiva de las vanguardias, pues los españoles supieron escoger bien lo valioso que aportaban las
vanguardias. Por último no renegaron del pasado ni de sus manifestaciones artísticas, sino que conciliaron
la innovación de la vanguardia con la tradición anterior.
Hasta el final de la Primera Guerra Mundial no surge en España un movimiento vanguardista organizado,
cuando pasa por Madrid el poeta chileno Vicente Huidobro, uno de los iniciadores del Creacionismo.
Durante su estancia en Madrid difundió los principios de la estética nueva. Para ello, se prescinde de lo
anecdótico y descriptivo. Este movimiento pretende la creación de un mundo propio. El poeta pasa de
imitador a creador, como si fuera Dios. El poeta inventa imágenes, metáforas, palabras, rompe la
gramática y la ortografía…
En España, el Creacionismo influyó decisivamente en el origen de un “ismo” hispano: el Ultraísmo.
El Ultraísmo:
Es un movimiento vanguardista de origen español, creado por Guillermo de la Torre en 1919, a partir del
futurismo, cubismo y creacionismo, propugna el maquinismo, lo deportivo, la falta de signos de
puntuación, la ausencia de rima y de enlaces sintácticos, la metáfora, la supresión del sentimentalismo.
La sede del movimiento era el Café Pombo y las revistas que sirven de vehículo son Cervantes, Ultra y
Horizonte.
El Ultraísmo tuvo una vida efímera.
RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA
En 1915 fundó las tertulias literarias del Café Pombo, que se mantuvieron hasta 1936.
Su obra se caracteriza por su arrolladora personalidad, hasta tal punto que creó un estilo conocido como el
ramonismo, sinónimo de independencia, esteticismo y provocación. El pensamiento artístico de Gómez de
la Serna parte de la idea de que el mundo es un absurdo, un circo ridículo que sólo puede describirse en
términos de humor.
Características que definen el Ramonismo:
a) Comparte con los movimientos de Vanguardia la antipatía por la interpretación tradicional de la
realidad.
b) Su literatura pretende preocuparse de la realidad desde puntos de vista no habituales. Provocará la
sorpresa en el lector.
c) Elimina de sus obras el sentimentalismo. Las herramientas para conseguirlo serán el humor y los
aspectos más divertidos de la vida.
LA SERNA
LAS VANGUARDIAS EN ESPAÑA
Las vanguardias llegan pronto a España, aunque tarda en desarrollarse una vanguardia específicamente
española. Las nuevas inquietudes vanguardistas llegan de la mano de Ramón Gómez de la Serna y Ortega y
Gasset. El primero introduce el futurismo en España y difunde el arte de vanguardia a partir de las tertulias
en el Café Pombo y las revistas de la época, por ejemplo Ortega y Gasset a través de la Revista de
Occidente y La deshumanización del arte.
Conviene señalar algunos rasgos propios de la vanguardia española que la diferencian de la europea. Uno
de ellos es la actitud menos radical de los movimientos españoles. También se aprecia la influencia
selectiva de las vanguardias, pues los españoles supieron escoger bien lo valioso que aportaban las
vanguardias. Por último no renegaron del pasado ni de sus manifestaciones artísticas, sino que conciliaron
la innovación de la vanguardia con la tradición anterior.
Hasta el final de la Primera Guerra Mundial no surge en España un movimiento vanguardista organizado,
cuando pasa por Madrid el poeta chileno Vicente Huidobro, uno de los iniciadores del Creacionismo.
Durante su estancia en Madrid difundió los principios de la estética nueva. Para ello, se prescinde de lo
anecdótico y descriptivo. Este movimiento pretende la creación de un mundo propio. El poeta pasa de
imitador a creador, como si fuera Dios. El poeta inventa imágenes, metáforas, palabras, rompe la
gramática y la ortografía…
En España, el Creacionismo influyó decisivamente en el origen de un “ismo” hispano: el Ultraísmo.
El Ultraísmo:
Es un movimiento vanguardista de origen español, creado por Guillermo de la Torre en 1919, a partir del
futurismo, cubismo y creacionismo, propugna el maquinismo, lo deportivo, la falta de signos de
puntuación, la ausencia de rima y de enlaces sintácticos, la metáfora, la supresión del sentimentalismo.
La sede del movimiento era el Café Pombo y las revistas que sirven de vehículo son Cervantes, Ultra y
Horizonte.
El Ultraísmo tuvo una vida efímera.
RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA
En 1915 fundó las tertulias literarias del Café Pombo, que se mantuvieron hasta 1936.
Su obra se caracteriza por su arrolladora personalidad, hasta tal punto que creó un estilo conocido como el
ramonismo, sinónimo de independencia, esteticismo y provocación. El pensamiento artístico de Gómez de
la Serna parte de la idea de que el mundo es un absurdo, un circo ridículo que sólo puede describirse en
términos de humor.
Características que definen el Ramonismo:
a) Comparte con los movimientos de Vanguardia la antipatía por la interpretación tradicional de la
realidad.
b) Su literatura pretende preocuparse de la realidad desde puntos de vista no habituales. Provocará la
sorpresa en el lector.
c) Elimina de sus obras el sentimentalismo. Las herramientas para conseguirlo serán el humor y los
aspectos más divertidos de la vida.