La energía calórica es un tipo de energía que poseen los cuerpos cuando son expuestos al
efecto del calor. También se le denomina energía térmica o calorífica, y es precisamente lo
que produce que los átomos que forman las moléculas estén en constante movimiento ya sea
trasladándose o vibrando. Por ejemplo: los paneles solares, el horno a gas, el microondas.
Cada vez que un cuerpo recibe calor, las moléculas que forman parte del objeto adquieren
esta energía, lo que genera un mayor movimiento. Esto es una relación entre la energía
térmica y la temperatura, que de todos modos no va en ambos sentidos: si se aumenta la
temperatura a un elemento aumenta su energía térmica, pero no siempre que se aumenta la
energía térmica de un cuerpo aumenta su temperatura ya que en los cambios de fase la
temperatura se mantiene.
La producción de energía calórica viene dada en forma natural por el sol, y también en forma
artificial por cualquier combustible, entre los que se destacan la electricidad, el gas, el carbón,
el petróleo y el bio-diésel. De todas formas, no resulta eficiente generar energía térmica a
partir de esos combustibles.
Usos de la energía calórica
Son muchas las aplicaciones que hay de este tipo de energía, que se dividen habitualmente
entre la doméstica y la industrial.
• Aplicación doméstica. Se limita principalmente al calentamiento de agua mediante paneles
solares térmicos, o bien a la calefacción de los ambientes con suelo radiante.
• Aplicación industrial. Se asocia principalmente al lavado y secado de diferentes tipos de
productos: el proceso de limpieza de lavanderías industriales o de piezas, coches o de otros
tipos de producto industrial.
Transmisión:
Radiación, conducción y convección
Una de las cuestiones más importantes relativas a la energía calórica es su transmisión, que
sigue las leyes de la termodinámica en tres formas diferentes:
• Por radiación, transmitiéndose a través de ondas electromagnéticas.
• Por conducción cuando un cuerpo caliente está en contacto físico con otro cuerpo más frío.
• Por convección cuando se trasladan las moléculas calientes de un lado a otro.