Universidad Autónoma de Nayarit
Unidad Académica de Medicina
Glomerulonefritis Aguda Posinfecciosa
Se expresa en clínica como síndrome nefrítico agudo. La desencadena la
interacción de un agente infeccioso y un huésped susceptible, que mediante su
aparato inmunológico, sistema de coagulación y cascada del complemento
hemolítico trata de eliminar al agente hasta precipitar proliferación e inflamación
glomerular. Este daño se manifiesta con disminución de la filtración, oliguria,
edema, hipertensión arterial sistémica y hematuria (síndrome nefrítico agudo).
Periodo pre patogénico
Agente
El estreptococo β hemolítico del grupo A de Lancefield es el germen más común
relacionado con la GNAPI. Los serotipos 1, 3, 4, 12 y 25 se manifiestan en clínica
con faringitis, mientras que los serotipos 2, 55, 57 y 60 producen impétigo. Es más
común en el género masculino. El contacto del huésped con el agente provoca de
forma inicial faringitis o piodermitis y se desencadena una reacción inmunitaria con
producción de inmunoglobulinas, sobre todo IgG. La GNAPI tiene una prevalencia
endémica de casos aislados y brotes epidémicos en verano e invierno.
Periodo patogénico
El riesgo de sufrir GNAPI después de una infección por un estreptococo
nefritogénico es del 15% y en el 70 al 90% de los casos de GNAPI se identifica
con claridad el antecedente de piodermitis o faringitis. En 10 a 21 días después del
cuadro infeccioso se presentan los síntomas típicos, la triada clínica de hematuria,
edema e hipertensión arterial (síndrome nefrítico agudo). El periodo de latencia en
los casos de impétigo suele ser mayor y puede alcanzar las seis semanas. La
forma subclínica de la GNAPI, caracterizada por disminución de las cifras de
complemento y hematuria microscópica, es cuatro a cinco veces más frecuente
que las formas sintomáticas. Sólo puede detectarse por el antecedente de
contacto con alguien diagnosticado de forma clínica.
De los que presentan el cuadro clínico florido, la hematuria es un hallazgo
prácticamente universal; resulta el principal motivo de consulta y puede ser
macroscópica, total, indolora, de color café oscuro, semejante a té de canela o
refresco de cola, sin coágulos en alrededor del 30% de los casos. Los síntomas
más relevantes de la GNAPI se deben a la disminución de la tasa de filtración
glomerular y son los siguientes: oliguria, edema, hipertensión arterial sistémica
y congestión circulatoria.
Unidad Académica de Medicina
Glomerulonefritis Aguda Posinfecciosa
Se expresa en clínica como síndrome nefrítico agudo. La desencadena la
interacción de un agente infeccioso y un huésped susceptible, que mediante su
aparato inmunológico, sistema de coagulación y cascada del complemento
hemolítico trata de eliminar al agente hasta precipitar proliferación e inflamación
glomerular. Este daño se manifiesta con disminución de la filtración, oliguria,
edema, hipertensión arterial sistémica y hematuria (síndrome nefrítico agudo).
Periodo pre patogénico
Agente
El estreptococo β hemolítico del grupo A de Lancefield es el germen más común
relacionado con la GNAPI. Los serotipos 1, 3, 4, 12 y 25 se manifiestan en clínica
con faringitis, mientras que los serotipos 2, 55, 57 y 60 producen impétigo. Es más
común en el género masculino. El contacto del huésped con el agente provoca de
forma inicial faringitis o piodermitis y se desencadena una reacción inmunitaria con
producción de inmunoglobulinas, sobre todo IgG. La GNAPI tiene una prevalencia
endémica de casos aislados y brotes epidémicos en verano e invierno.
Periodo patogénico
El riesgo de sufrir GNAPI después de una infección por un estreptococo
nefritogénico es del 15% y en el 70 al 90% de los casos de GNAPI se identifica
con claridad el antecedente de piodermitis o faringitis. En 10 a 21 días después del
cuadro infeccioso se presentan los síntomas típicos, la triada clínica de hematuria,
edema e hipertensión arterial (síndrome nefrítico agudo). El periodo de latencia en
los casos de impétigo suele ser mayor y puede alcanzar las seis semanas. La
forma subclínica de la GNAPI, caracterizada por disminución de las cifras de
complemento y hematuria microscópica, es cuatro a cinco veces más frecuente
que las formas sintomáticas. Sólo puede detectarse por el antecedente de
contacto con alguien diagnosticado de forma clínica.
De los que presentan el cuadro clínico florido, la hematuria es un hallazgo
prácticamente universal; resulta el principal motivo de consulta y puede ser
macroscópica, total, indolora, de color café oscuro, semejante a té de canela o
refresco de cola, sin coágulos en alrededor del 30% de los casos. Los síntomas
más relevantes de la GNAPI se deben a la disminución de la tasa de filtración
glomerular y son los siguientes: oliguria, edema, hipertensión arterial sistémica
y congestión circulatoria.